Las tres Copas del Mundo que se han realizado en México han coincidido con momentos económicos diametralmente opuestos, pasando del auge del desarrollo estabilizador de 1970, hasta la crisis de la deuda en la década de 1986, para llegar al estancamiento en 2026.
Por un lado, en el México de 1970, el país tuvo un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 6.5 por ciento; en contraste, tras la crisis de la deuda y un terremoto, se vivió una contracción de 3.7 por ciento; en 2026, 56 años después del primer Mundial en tierra mexicana y tras diversos cambios importantes como crisis económicas, de salud, y una nación totalmente distinta, se encuentra una economía estancada.
“En el 70 teníamos crecimiento, pero no teníamos estabilidad. En el 86 no teníamos ni crecimiento ni estabilidad. Hoy tenemos estabilidad, pero no tenemos crecimiento… En los tres escenarios, y 56 años después, no tenemos todavía un mercado interno”, señaló Rodolfo Ostolaza, subdirector de Estudios Económicos de Banamex, en entrevista con La Razón.
De acuerdo con una nota periodística del 9 de abril de 1970 del periódico Ovaciones, México era el país que crecía más rápidamente en América Latina, ya que, según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), México había mantenido de 1960 a 1970 “la tasa media de crecimiento económico más alta registrada” en la región de 6.8 por ciento anual.
- El Dato: En la década de 1970, la industria mexicana tuvo un crecimiento exponencial y representó alrededor del 37 por ciento del producto nacional agregado.
Una década antes, México vivió el “desarrollo estabilizador”, crecimiento económico sostenido, industrialización a través de la sustitución de importaciones, aumento de la inversión pública y privada; por ejemplo, la inversión como porcentaje del PIB pasó de 10.4 por ciento en el mandato de Manuel Ávila Camacho hasta 17.8 por ciento con Gustavo Díaz Órdaz.
“El PIB mostró un aumento significativo, pasando de un crecimiento promedio anual de 5.92 por ciento de 1950 a 1960, a 6.8 entre 1960 y 1970”, indicó el documento Evolución de la Economía Mexicana (1940-2018): Del Milagro Mexicano al TLCAN.
- El Tip: En el sexenio de Miguel de la Madrid, México firmó un acuerdo con el FMI, lo que facilitó un préstamo de 3.7 mmdd.
En 1970, al asumir la presidencia Luis Echeverría Álvarez, el enfoque fue de cautela, se controló el gasto público, y en 1971 el déficit se redujo a 2.5 por ciento del PIB. En ese entonces, la política económica buscaba expandir las exportaciones, pero con restricciones para las importaciones.
“Lo que sucedía era: no queremos traer cosas importadas, si necesitamos algo, vamos a hacerlo; y empezó muy bien en textiles, alimentos, pero cuando se trató de máquinas, no alcanzó el dinero porque todo era financiado por el sector primario y el minero o petrolero. La idea era fortalecer al mercado interno”, añadió Rodolfo Ostolaza.
- 3.4 por ciento, el crecimiento más bajo entre 1969 y 1970
Al cierre del gobierno de José López Portillo, en 1982, México enfrentó una crisis económica por un gasto público mayúsculo, dependencia petrolera y mayor endeudamiento externo que se agravó por la caída del precio del crudo y el alza de las tasas internacionales. Hubo fugas de capitales y el año cerró con un déficit fiscal de 17 por ciento y una inflación elevada y a pesar de la dificultad, el país decide ser sede del Mundial.
Ostolaza sostuvo que, México decidió acoger el Mundial, luego de que Colombia decidió renunciar a ser país sede, y hasta ese momento, en 1986 fue el mejor mundial que se llevó a cabo porque hubo transmisiones televisivas a color, “pero el país estaba en crisis”, con un PIB en contracción, inflación entre 60 y 70 por ciento anual, y una Ciudad de México recién destruida por el sismo de 1985.
“En los 70 el Mundial fue decirle al mundo, ‘miren qué fregón es México’. Y eso fue una realidad. El campeonato de Pelé le dio la vuelta al mundo. En el 86 era ‘miren qué jodido está México, pero qué bonito mundial hizo’. Lo veíamos con una tabla de salvación que no sucedió. El gol más bello de la historia y la mano de Dios”, agregó.
Para este año, el desempeño económico del país se perfila como uno de los más débiles en Latinoamérica, en un contexto regional donde otras economías muestran signos de mayor dinamismo.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en su informe de perspectivas económicas de junio, estimó que de las siete economías más importantes de la región, México tendría el menor incremento a su PIB, con sólo 0.8 por ciento; por debajo de Brasil y Colombia.
El subdirector añadió que a diferencia de los años anteriores, hoy el país posee fortalezas como la autonomía del Banco de México, integración regional sólida, y una deuda pública que se encuentra por arriba del 50 por ciento del PIB, pero de eso, sólo el 20 por ciento es externa. “Hoy tenemos una estabilidad macroeconómica y muchos de los pilares. Pero no tenemos crecimiento”, dijo.
