Tras el arancel de 10 por ciento que el gobierno de Donald Trump impuso a México el jueves pasado por no cumplir efectivamente con las prohibiciones sobre la importación de mercancías producidas con trabajo forzoso, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) podría sumar más tarifas contra el país y otras 15 economías por un exceso de capacidad y producción industrial, una vez concluya con la investigación bajo la sección 301.
“Estas investigaciones se centrarán en economías que parecen mostrar exceso de capacidad estructural y producción en diversos sectores manufactureros, ya sea por superávits comerciales grandes o persistentes o por capacidad subutilizada o sin usar: China, la Unión Europea, Singapur, Suiza, Noruega, Indonesia, Malasia, Camboya, Tailandia, Corea, Vietnam, Taiwán, Bangladés, México, Japón e India”, indicó la USTR en una investigación emprendida el 11 de marzo pasado.
- 12.5 por ciento las tarifas que impuso la semana pasada
La dependencia de EU indicó que hay evidencia de capacidad estructural excedente y producción en el sector automotriz, el de la construcción, transporte ferroviario, marítimo, salud, siderúrgico y manufactura de procesos en alimentos y bebidas; además, fijó que a partir del 17 de marzo el portal de la USTR recibiría comentarios y se cerraría hasta el 15 de abril. Y a partir del 5 de mayo se iniciarían las audiencias públicas.
Por ejemplo, en la cuarta audiencia, la Coalición de Fabricantes de Chasis del país vecino sostuvo que México tiene un exceso de capacidad en la industria de chasis para contenedores que es dirigido a Estados Unidos, pero no tiene un mercado interno para esas mercancías.
Añadió que los productores mexicanos reciben subsidios que les permiten comprar acero chino a través de diversos programas IMMEX, y que desde 2020, los chasis desde México “han inundado el mercado estadounidense registrando un aumento de 100 por ciento”, por lo que se solicitó implementar “medidas” bajo la sección 301.
O el United Auto Workers (UAW por sus siglas en inglés), sindicato que agrupa a los trabajadores de la industria automotriz y aeroespacial y de producción de maquinaria agrícola, señaló que EU mantiene un déficit importante, porque de cada 100 automóviles que se comercializan sólo 61 se producen en ese país. Mientras que México tiene una proporción de 249 automotores fabricados por 100 vendidos.
“Somos el mercado consumidor más lucrativo del mundo y permitimos que las plantas extranjeras cosechen gran parte del beneficio de ese poder adquisitivo, mientras los trabajadores de EU enfrentan despidos y cierres de plantas”, añadió Rajiv Sicora del UAW.
Por su parte, México expresó su preocupación por las restricciones comerciales que podrían derivarse de la investigación, al advertir que las cadenas de suministro de América del Norte serían afectadas, se elevarían costos y debilitaría la cooperación regional; además, las medidas unilaterales de Estados Unidos pondrían en duda su compatibilidad ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) y con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
“En ese sentido, el exceso de capacidad estructural implicaría un comportamiento monopólico; dicha caracterización es incompatible con el modelo económico y el marco jurídico de México. Dicha caracterización es simplemente incompatible con las políticas públicas diseñadas por el Gobierno de México”, indicó Ernesto Acevedo Fernández, ministro de la Secretaría de Economía en Washington.



