“Todos son líderes en nuestra compañía”

Trabajo y perseverancia, las directrices de Finca Santa Veracruz

José Luis Navarro Chinchilla, CEO de la empresa, destaca que la innovación los ha posicionado en el mercado; planea incursión en la industria del consumo de la hospitalidad

El director de Finca Santa Veracruz, en una imagen de archivo.
El director de Finca Santa Veracruz, en una imagen de archivo.Foto: Especial
Por:
  • Ana Martínez

La atención y dedicación son las claves para que una empresa se fortalezca y se consolide en un mercado altamente competido como el cafetalero, el cual se desarrolla en un ambiente de constantes cambios, de transformación y revolución acelerada.

Esto lo sabe muy bien José Luis Navarro Chinchilla, CEO de Finca Santa Veracruz, quien afirma que lo anterior se adereza con la atención que ahora se le debe poner a los cambios tecnológicos y la integración de nuevas patentes y desarrollos, las cuales, afirma, son una ventaja.

La marca de franquicias actualmente cuenta con 140 puntos de venta en el país, lo que genera mil empleos directos, pero el camino no fue fácil. El presidente y fundador de esta firma señala que uno de los principales retos a los que se ha enfrentado en el mercado mexicano es que cuando empezó el negocio, la cultura del café (en el ámbito del consumo) era prácticamente nula.

“El primer reto era explicar a los clientes qué era un expreso y por qué el café mexicano era de los mejores del mundo. Los retos siguen transformándose y todos los días son diferentes, creamos espacios de consumo en donde no existían”, resaltó el directivo en entrevista con La Razón.

El también expresidente de la Asociación Mexicana de Franquicias, asegura que su objetivo es claro: seguir fortaleciendo su presencia en el país con la apertura de más sucursales, así como continuar fortaleciendo la marca.

.Gráfico: La Razón de México

¿Cómo llega el éxito para Finca Santa Veracruz? Definitivamente es el trabajo y la perseverancia. Un equipo sólido que sabe lo que hace y a donde va y un trabajo permanente que apunta hacia la innovación, para permitirnos seguir vigentes en un mercado tan competido y cada vez más sofisticado. Otra receta clave ha sido como vamos perfeccionando nuestros productos. Creo que ya no hay secretos en el éxito, como alguna vez dijo un querido amigo “para el éxito no hay atajos”. Se trata de trabajar, pararse temprano, acostarse tarde y armonizarnos como individuos: 98% es trabajo y 2.0% es talento.

¿Cuál considera que es el principal elemento para dirigir a su equipo? Nuestra gente es fundamentalmente un grupo de energéticos, entusiastas e inteligentes seres humanos. La motivación del liderazgo no es de una cabeza, es de todas las cabezas acordando juntos. Todos de una u otra manera son líderes en nuestra compañía. Pasamos más horas juntos, que con nuestras propias familias. El respeto y admiración es fundamental. Los valores propios que les transmito son la innovación, creatividad, calidad, perseverancia y no desperdiciar ni el tiempo ni el dinero de la organización.

¿Qué representa para usted dirigir a una compañía en México? México es un gran país, lleno de más oportunidades de las que en una vida se pueden tomar. Creo que una compañía que pretende tener un legado positivo tiene que pensar en muchos aspectos, no nada más de su entorno sino de la herencia humana y de conocimiento que hay que aportar.

A veces el ambiente es hostil en muchos sentidos, pero tenemos que aprender. No nada más a vivir en él, sino a modificarlo con responsabilidad y una visión emprendedora que permita la generación de bienestar para el entorno.

¿Cuál ha sido su mayor aprendizaje? Creo que la experiencia que tuve al frente de la presidencia de la Asociación Mexicana de Franquicias me permitió darme cuenta que hay muchísimos giros de negocio y oportunidades en varios frentes. Personalmente creo que construir ideas y materializarlas es un ejercicio de gran satisfacción. Ojalá la experiencia de las empresas y las personas aporten a las generaciones de los jóvenes oportunidades para hacer un México más próspero en todos los sentidos.

¿Cuál ha sido el principal reto al que se ha enfrentado? Los retos han ido cambiando, cuando nosotros empezamos la cultura del café era prácticamente nula. El primer reto era desde explicar qué era un expreso. Los retos siguen transformándose y todos los días son diferentes, creamos espacios de consumo en donde no existían y hábitos de calidad para paladares muy exigentes.

¿Qué sigue para ustedes? Tenemos un par de retos importantes frente a nosotros. Primero es que vamos a entrar al mercado del consumo de la hospitalidad con diferenciadores importantes en los modelos actuales de negocio, queremos ser líderes en el segmento. Estamos creando nuevos formatos más eficientes y pequeños para estar a la mano de nuestros consumidores, y queremos seguir abriendo tiendas.