Carlos Olivares Baró
El libro de la semana
“Mi madre ordenaba armarios porque no sabía cómo ordenar su vida” , confiesa Renata, la protagonista de Naturaleza Infiel (RBA Libros, 2010), novela de Cristina Grande (Huesca, España, 1962). Hay textos que invaden los ojos de los lectores con artificios grandilocuentes y gritos. Historias que se abalanzan sobre los miedos de los lectores.
Crónicas que exploran las ansias de los incautos. Hay libros de irreprochable sumario que conmueven a los más indiferentes. La literatura, encuentro con lo impredecible, y también un azar de infundios. Hay escritores que elaboran episodios en intersecciones de sibilinas contingencias. Hay escritores que desbordan sus emociones en altanero afán de efectos gratuitos. Novelas de ardores. Novelas de circunstancias.
Novelas románticas. Novelas filosas y novelas de hojarascas. Novelas que nos retratan y novelas que nos imaginan. Novelas testimoniales y novelas boleros. Novelas al fin, que nos desfiguran en dibujo lacerante. Cristina Grande es una narradora que desordena las casualidades: hay también escritores que, desde la lenidad y los silencios, saben perturbarnos.
Pareciera que nada exponen, pero dicen más de lo posible: “Creo que mis padres se querían, pero de una forma algo destructiva, casi a la manera de Vivien Leigh y Clark Gable en Lo que el viento se llevó. Aunque ellos preferían los finales felices”: otra vez Renata.
Naturaleza infiel discurre desde una voz narrativa (primera persona), que va develando las grietas compasivas y destructoras de una familia de españoles en el contexto del postfranquismo. Entrelazamientos de personajes y sucesos en un collage de intimidades cotidianas, suma y huella, muestrario generacional afincado en destellos, contrastes y crepúsculos conmovedores por su tonalidad meditabunda.
Flamas de viñetas, Naturaleza Infiel se convierte en inventario de frustraciones, y también balance de júbilos y esperanzas. Argumento con la familia como foco: pequeño universo diseccionado en todas las aristas y ensoñaciones. “No distingo entre la vida y la literatura”, confiesa la narradora aragonesa. Los incidentes de Naturaleza infiel bordean gamas autobiográficas con naturalidad deslumbrante. Renata y María son gemelas nacidas con minutos de diferencia que han tomado la vida por sendas contrapuestas. Padre y madre, reflejo de una generación que ve la existencia como rutina pactada. María representa el cinismo; Renata, la conformidad crítica y el desborde sexual como parodia. Abuela, tíos, primos y amigos desempeñan una función de actantes polares, observadores de un micromundo que se desmorona por impotencia. Grande sabe estructurar sus personajes con valor de vida: pocas veces con tan exiguos recursos un narrador ha sido capaz de edificar un cosmos tan enternecedor y convincente. Erotismo, droga y desamparo en desnudez angustiosa.
Dinesen y Carver se asoman en estos índices naturalistas que recuerdan al Chéjov de La sala número 6 , y al Joyce de Los muertos . Estructurada en los arbitrios del iceberg discursivo, Cristina Grande es heredera de Hemingway: Naturaleza infiel se emparenta, en su contrato textual, con El viejo y el mar.
Estamos en presencia de un catálogo de seres que fracasan como novios, amigos y amantes, nunca como hijos, hermanos o nietos. Grande ve la familia como abrigo, como posibilidad de emancipación solidaria en un mundo de soledad afanosa. Naturaleza infiel revive el derecho a la esperanza que se asoma cada día por las ventanas. La literatura desordenando los azares: la novela, eventualidad recurrente.
Naturaleza infiel
Autor: Cristina Grande
Editorial: RBA, 2010
Género:Novela
Precio: 120
Imprescindible
Antón Pávlovich Chéjov (Taganrog, 1860 – Alemania, 1904), padre del relato moderno, y creador de la técnica dramática “acción indirecta” muy valorada por el actor y productor teatral Konstantín Stanislavski. Chéjov diseccionó, en sus cuentos y obras teatrales, los pormenores de la frustración moral de personajes miembros de una sociedad feudal en crisis: pathos de la vida rusa en los preámbulos de la Revolución de 1905. La sala número 6; y los dramas El tío Vania, La gaviota y El jardín de los cerezos constituyen momentos trascendentes de la literatura y la dramaturgia rusa.
Leer y escuchar con razón
Los mariachis asesinos
Autor: Marcial Fernández
Género: Cuento
Editorial: Ficticia, 2012
Páginas:101
Costo:$120
La ciudad de México, un crucigrama de quimeras azarosas: alguien despierta “buscándose prolongaciones aladas en su cuerpo”; un “amanecer común y corriente en la plaza Garibaldi” y el cadáver de un gringo es el inicio de una sucesión de corruptelas. Una llovizna ácida cae humedeciendo sucesos en los que una cabalgata de criaturas extravagantes suscribe un cosmos de imprudencias en el que un hombre encuentra el croquis de su destino en un vaso de licor y un “adiestrador de fieras” asegura los privilegios de los tramperos de ángeles. Fernández sabe configurar los desatinos en concomitancias: la realidad, contradicción marcada por salobres salivazos.
Se Considera Bueno
Vidas secretas
Autor:Rogelio Guedea
Género: Novela
Editorial:Ediciones B, 2012
Páginas: 139
Costo:140 pesos
Las encrucijadas de las relaciones profesor/ alumna en una inquietante historia de equívocos trazados en azares que hacen referencias al Coetzee de Desgracia. La muchacha de piel blanca, Natasha, que baila desnuda sobre una mesa de cristal es la estudiante de español 131 del profesor que mira la escena y va en busca de otra copa de bourdon. Primera persona narrativa en uso directo del presente de categórica enunciación. La infidelidad se asoma y “Corazón loco” sale a chorro de la voz de Cigala. Natacha: tentación. Guedea ha escrito una novela perturbadora y triste en badenes que ponen a prueba el encuentro disonante de dos culturas, de dos miradas, de dos empeños, de dos deseos.
Se Considera Bueno
Day Dream
Artista: Katherine Jenkins
Género: Crossover Clásicos
Disquera: Warner Music, 2011
Costo: 190 pesos
La mezzosoprano y pianista Katherine Jenkins ha sido dos veces ganadora en el concurso de la BBC de Gales, en la categoría de Mejor Cantante Femenina Coral. Aclamada en escenarios de Estados Unidos, Australia, Argentina y Perú, ha grabado nueve álbumes de crossover clásicos que le han canjeado elogios del público europeo. Daydream: cruzamiento de clásico con orientaciones pop y cierta sonoridad bucólica: canciones tradicionales, himnos y renovada versión de “Ave María”. La propuesta de “J’avais revé d’une autre vie” (musical Los miserables), uno de los mejores momentos de esta nueva producción. Sobreexcites desbordados en el single “Break It To My Heart”.
Se Considera Bueno
Fanny Lu
Artista:Fanny Lu
Género: Tropipop
Disquera: Universal Music, 2011
Costo: 118 pesos
Ganadora de un Grammy Latino en 2007 , sus composiciones son coreadas por millones de adolescentes en Latinoamérica, Europa y Japón. Diez temas con formato orquestal que incluye acordeón, sección brass, percusiones afrocubanas, tambora caribeña, teclados y programación: pujantes espirales de acendrado tropipop. Amor, encuentros, fugas, desaciertos amorosos, besos furtivos, regresos, desencuentros y afanes en unos textos de frescura presurosa. Destacan “La mala” (Cruz/Lu/Munera), “Ni loca” (Cruz/Lu/Munera)/Feat. Dálmata, “Fanfarrón” (Munera/Lu) y “Don Juan” (Mendoza/Lu/Moreno) con featuring de los intérpretes del éxito “Mi niña bonita”, Chino & Nacho.
Se Considera Regular
carlosolivaresbaro@hotmail.com | http://blogs.3.80.3.65/lasclaves
