El Presidente continúa con la estrategia de consolidar su influencia en los tres Poderes de la Unión. En julio de 2018 consiguió un avasallador triunfo electoral que le dio acceso al Poder Ejecutivo Federal y que formó una mayoría leal en el Poder Legislativo. Como parte de su estrategia de fortalecimiento político en las entidades, ha impulsado la figura de los “superdelegados”, encargados de la distribución de los recursos federales a las entidades y muy probables competidores en las próximas elecciones estatales. Con dos de tres Poderes en las manos, el capital político de AMLO le fue y le es suficiente para enfrentar de manera frontal a la SCJN, órgano rector del Poder Judicial.
El señuelo de la disputa fue la publicación de la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos (LFRSP), la cual fue suspendida por la Corte. El entonces Presidente electo condenó la postura de los ministros, solicitó a su consejero jurídico impugnar la suspensión y señaló a la “burocracia dorada” de la Corte para que el pueblo reconociera a su enemigo.
Durante este periodo estaba en juego la votación en el pleno del Senado, para elegir al ministro que sustituiría a José Ramón Cossío. Juan Luis González Alcántara Carrancá, quien fuera el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX durante la administración de AMLO, y propuesto en julio, por Morena, para ser el fiscal General de la República, fue votado. Apenas llegando, el ministro llamó a sus pares a bajarse el sueldo, la cuarta transformación tomó asiento en Pino Suárez No. 2.
También por esas fechas se estaba en vísperas de la elección de la presidencia de la Corte en la que resultó ganador Arturo Zaldívar, un perfil mucho más afín a AMLO que el de Luis María Aguilar, presidente de la SCJN desde 2015. Con su llegada, la Corte, atendiendo a la presión pública, redujo 25% el sueldo a sus ministros. A semanas de que Zaldívar tomará el encargo, Janine Otálora, presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, quien votó en contra de la anulación de la elección en Puebla, renunció luego de semanas de ser invitada a dejar el cargo por magistrados que no compartían su postura.
La fortalecida influencia de AMLO en el Poder Judicial salió a la luz a principios de febrero, cuando el Gobierno federal se vio inmiscuido en un escándalo atribuido a su intervención en una resolución de la SCJN para evitar la devolución del IVA a exaccionistas de Grupo Modelo. La siguiente jugada es la aprobación en el Senado de la terna con las aspirantes a sustituir a la ministra Margarita Luna. La elección de cualquiera de las tres —dado que son cercanísimas a Morena— le permite a AMLO descontar, independientemente de lo ya ganado, un voto en contra a las controversias que se generen con la implementación de su programa político de gobierno.

