El Gobierno de México, encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a través de la Secretaría de Economía y la Secretaría de Salud, confirmó que cuatro empresas de la industria farmacéutica destinarán en conjunto 12 mil 250 millones de pesos en proyectos productivos y de investigación, como parte de la estrategia nacional conocida como Plan México. Este plan, diseñado para atraer inversión y aumentar la capacidad productiva del país en sectores estratégicos, avanza de manera sólida con compromisos de largo plazo que fortalecen la manufactura nacional, incrementan el contenido local en las cadenas globales de valor y diversifican la base exportadora. Los recursos se orientarán a la ampliación de plantas, incorporación de nuevas líneas de producción, incremento de capacidad tecnológica y expansión de operaciones de investigación y desarrollo.
Se prevé la generación de 3 mil 120 empleos directos altamente especializados y 22 mil 500 empleos indirectos en diversas regiones del país, contribuyendo al fortalecimiento del capital humano y a la modernización del sector.
Boehringer Ingelheim invertirá 3 mil 500 millones de pesos en un programa multianual para que su planta de Xochimilco se convierta en la mayor del mundo en producción de tabletas, abasteciendo el mercado local y más de 40 países. Carnot Laboratorios destinará también 3 mil 500 millones de pesos para la construcción de una nueva planta en Villa de Tezontepec, Hidalgo, enfocada en producción a gran escala para consumo nacional y exportación.

Aviso de lo que viene
Bayer asignará 3 mil millones de pesos durante cinco años para ampliar su capacidad en la producción de ingredientes activos farmacéuticos en Orizaba, Veracruz; sumar líneas de medicamentos en Lerma, Estado de México, y duplicar la producción de fungicidas biológicos en Tlaxcala que se exportan a más de 100 países. Por su parte, AstraZeneca invertirá 2 mil 250 millones de pesos en un periodo de dos años para expandir su investigación clínica, fortalecer su Centro Global de Innovación y Tecnología y ampliar su planta de manufactura en el Estado de México.
El anuncio de estas inversiones se complementa con compromisos previos de 10 mil 480 millones de pesos anunciados en julio por las compañías Kener, Genbio, Alpharma BioGenTec y Neolsym, lo que consolida el dinamismo del sector farmacéutico como uno de los motores de la estrategia de industrialización del país.
En paralelo, se estableció el primer Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECOBI) en Zinapécuaro, Michoacán. El Parque Industrial Bajío contará con 346 hectáreas y una inversión público-privada inicial de más de mil millones de pesos en su primera etapa, con los primeros inversionistas confirmados: Citelis y Artifibras. El polo está concebido para aprovechar la conectividad logística de la región, vinculada a infraestructura ferroviaria, carretera, portuaria y aeroportuaria. El Plan México tiene como objetivo atraer hasta 277 mil millones de dólares en inversiones estratégicas a lo largo del sexenio en sectores como semiconductores, agroindustria, automotriz, electromovilidad y farmacéutico, buscando elevar en 15 por ciento el contenido mexicano en las cadenas globales de valor y alcanzar un 50 por ciento de consumo interno de bienes producidos en el país. Aunque el impacto económico de estas inversiones se reflejará gradualmente, el avance sostenido de proyectos productivos y de infraestructura industrial confirma que el Plan México se consolida como un eje estructural de la política económica para aumentar la competitividad, generar empleos especializados y posicionar a México como un centro manufacturero y de innovación en mercados de alto valor agregado.
Voz en off. A pesar de la información publicada por Bloomberg sobre una posible venta de la unidad mexicana de AT&T, la compañía no ha emitido una postura oficial al respecto hasta el cierre de esta columna; incluso, en su más reciente reporte de resultados, presentó cifras positivas. Sin embargo, el manejo comunicacional ha dejado espacio a la especulación, bajo el argumento de que la empresa no responde a rumores. De confirmarse la operación, esta situación podría ser vista como un ejemplo de deficiente asesoría en comunicación corporativa, al no controlar la narrativa tras una filtración de alto impacto…

