Seguramente usted ha percibido que “el dinero dura poco” y ha escuchado de familia y amistades acerca de cómo “el dinero se va” en las compras cotidianas; incluso, habrá quien se pregunte porque en la nueva edición de billetes la Casa de Moneda, que dirige Marcial Luján, no se añadió una nueva impresión de los billetes de 20 pesos. La razón inmediata de ello está en la creciente impresión de billetes y monedas (M1) que en los últimos 7 años se elevó en 108.8%, algo así como 3.03 veces más rápido que la inflación… lo cual se liga a decisiones que la Junta de Gobierno del Banco de México, que encabeza Victoria Rodríguez Ceja, habría asumido del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Cualquiera que haga una revisión cuidadosa de los estados de cuenta consolidados del banco central se podrá percatar de diversas situaciones anómalas. Por ejemplo, que a partir de septiembre del año pasado dejaron de anotarse los resultados de ejercicios anteriores, siendo el último de pérdida por 737 mil 541 millones de pesos. Ese cambio coincide con la entrada como auditor externo de la firma KPMG Cárdenas Dosal y la renuncia que presentó Coopers & Lybrand (PwC) a ese papel. Una renuncia que generó diversas suspicacias, aunque PwC argumentó que se debió a un proceso de reorganización y fusión internacional.
¿En dónde quedaron las pérdidas? Probablemente hayan caído en parte en las cuentas de orden o “licuadas” con la revaloración de activos de baja calidad —que no son líquidos en plazos menores a 6 meses— o el incremento sustantivo (163%) del crédito del Banxico a otros bancos y deudores por reporte entre agosto de 2019 y el mismo mes de 2024.

Se acabó superávit de carne
A lo mejor no se trata de la conocida práctica del “Windows Dressing”, es decir, el maquillaje contable de los balances de instituciones a fin de dar una buena imagen… pero si no lo es, ¡cómo se le parece!
En el sexenio anterior —y todavía en el presente—, el mantra económico presidencial fue la del “peso fuerte” aun con flujos de dólares cada vez menos vigorosos. De ahí la sospecha de que a través de la banca de desarrollo, se inyectaron cantidades indeterminadas de pesos al mercado cambiario que derivaron en las multimillonarias pérdidas que ahora no aparecen en los reportes de Víctor Moisés Suárez, director de contabilidad, planeación y presupuesto del Banxico.
Pero sólo con el nivel de inyección de liquidez al mercado cambiario se puede explicar un hecho aún más inquietante: Banxico lleva cuatro años consecutivos con capital contable negativo, siendo el último registro en agosto del 2025 de un déficit de 261, 788 millones de pesos… suma 58.5 veces más deteriorada respecto al saldo que en 2018 informó el entonces gobernador central Alejandro Díaz de León al entrante modelo económico del “humanismo mexicano”.
Si fuera banco comercial, Banxico estaría quebrado. Pero como es el emisor de papel moneda de curso legal, no puede quebrar y puede seguir emitiendo papel moneda, papelitos con cada vez menos valor de cambio.
Así, la “fortaleza del peso” se traduce en una franca debilidad nacional.
Denuncian a OIC del Politécnico. Algo que no ha pasado desapercibido —y seguramente tendrá más de una escabrosa arista—, es la denuncia anónima presentada ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno de Raquel Buenrostro en contra de la titular del Órgano Interno de Control del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Mireya Zuleta Monsiváis.
La acusación es por el tipo de intimidación sobre otros empleados a su cargo en el instituto, que si bien podría calificar como hostigamiento laboral, los denunciantes exponen que se podría tratar de una “cortina de humo” para evitar se difundan actos poco loables que ella y su familia inmediata efectuaron para evitar el pago de impuestos.
Ya le cuento.
Pemex paga… en chorritos. Aunque es cierto que esta semana ya fluyen los primeros pagos de Pemex a los proveedores de servicios, entre ellos las navieras que transportan combustible y personal entre plataformas y tierra, otras compañías tendrán que seguir esperando a que Banobras y la paraestatal, a cargo de Víctor Rodríguez, den “palomazo” a las facturas pendientes.
Y es que además de las quitas que en algunos casos se efectuaron, también hay una especie de auditoría para corroborar cada uno de los trabajos prestados, retrasando el flujo de las transferencias. Algunas de las navieras que lograron recibir oxígeno esta semana por trabajos en 2025 son Marinsa, Mexmar, Cotemar, Diavaz, Energía Naviera y Blue Marine, así como otras de menor tamaño que están agrupadas en la Cameintram que dirige Armando Rodríguez. De acuerdo con Banobras, el objetivo es que a finales de este año se paguen 80% de los adeudos de este año… mientras que los del 2024, siguen esperando que Hacienda, de Edgar Amador, tenga lana.
Chico Pardo, empresario del año. Las razones son muchas y obvias: Fernando Chico Pardo recibió el reconocimiento “Empresario e Inversionista del Año” otorgado por la organización Forbes, durante el Foro “Economía y Negocios” en la Ciudad de México.
Con una trayectoria de más de 50 años en el mundo de los negocios, Chico Pardo ha incursionado con éxito en los sectores financieros, de transporte y logística, así como la industria de la hospitalidad y ahora destaca con la compra del 25 por ciento de Banamex, lo que lo convierte en el mayor accionista individual de esa institución bancaria que, a través de diversos mecanismos, bien podría volver a manos de otros inversionistas establecidos en México.

