En el 2025 la bolsa de valores ganó 29.80% (el Índice de Precios y Cotizaciones pasó de 49,513.27 a 64,269.00 puntos), el peso se apreció 13.40% frente al dólar (pasó de $20.79 a $18.00 por dólar), y la tasa de interés bajó 29.58% (pasó de 10.04% a 7.07%). ¿Bueno o malo? Tratándose de precios depende de si vendes o compras, y de para qué compras: para consumir, revender, atesorar.
En el mercado bursátil secundario las acciones se compran, a un precio X, con la intención de venderlas a X+N, ganando N. Se trata de una conducta especulativa, porque no se sabe qué pasará con el precio de las acciones: en 2025 en 102 ocasiones la bolsa perdió, 0.75% en promedio, y en 146 ganó, 0.73% en promedio. ¿Qué es lo que les conviene a los especuladores? Que los precios de las acciones suban, tal y como pasó el año pasado. La Bolsa Mexicana de Valores ganó 29.80%, algo bueno para los especuladores que compran para revender.
En el mercado cambiario, si participaste como especulador, comprando dólares a un precio X con la intención de venderlos a un precio de X+N, ganando N, el 2025 no fue un buen año, el precio del dólar bajó 13.40%. Si eres importador, y las importaciones las pagas con dólares, la apreciación del peso frente al dólar te benefició. Al inicio del año pagabas $20.69 por cada dólar de producto importado y al final $18.00. Por el contrario, si eres exportador y tus exportaciones te las pagan con dólares, la apreciación te perjudicó. Al principio del año te pagaban $20.69 por cada dólar de producto exportado y al término $18.00. Si compras dólares, la apreciación te benefició. Si los vendes, te perjudicó, como sucedió con quienes, por concepto de remesas, reciben dólares de sus familiares que trabajan en los Estados Unidos y los cambian a pesos en México. La apreciación del 13.40% del peso frente al dólar, ¿fue buena o mala? Depende, de entrada, de si compras/recibes o vendes/das dólares. En 2025 en 113 ocasiones el peso se depreció frente al dólar, 0.39% en promedio, y en 136 se apreció, 0.43% en promedio.

La IA contra López Beltrán o... ¿al revés?
En el mercado crediticio, donde se ofrece y demanda crédito, la baja en la tasa de interés beneficia a quienes lo demandan (pagan menos por el crédito recibido), lo cual, ceteris paribus, debería incentivar su demanda, y perjudica a quienes lo ofrecen (les pagan menos por el crédito otorgado), lo cual, ceteris paribus, debería desincentivar su oferta. Tratándose de la tasa de los Cetes a 28 días, la que el gobierno paga a quienes le prestan dinero, su reducción del 29.58% benefició al gobierno (a lo largo del año fue pagando menos intereses), pero “perjudicó” a sus acreedores (a lo largo del año fueron recibiendo menos intereses). Escribo perjudicó entre comillas porque, al final de cuentas, le siguieron prestando, aceptando de buena gana esa menor tasa de interés. De las 54 subastas primarias de Cetes que hubo en el año, en 14 la tasa subió, en 33 bajó y en 5 permaneció sin cambio.
Al margen de las consideraciones anteriores (¿quién ganó y quien perdió?), en términos generales, los resultados de la bolsa de valores, del tipo de cambio y de la tasa de interés, ¿fueron buenos o malos? ¿Habría sido mejor si la bolsa hubiera perdido 29.80%, si el peso se hubiera depreciado 13.40% frente al dólar (habría terminado el año en $23.56 por dólar), y si la tasa de interés hubiera aumentado 29.58% (habría finalizado en 13.01%)?

