TEATRO DE SOMBRAS

El futuro de Omar García Harfuch

Guillermo Hurtado. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: La Razón de México

Raúl Salinas Lozano fue secretario de Industria y Comercio en el gobierno de Adolfo López Mateos. No se le hizo ser presidente. El candidato fue otro: Gustavo Díaz Ordaz. Su hijo, Carlos Salinas de Gortari, también fue secretario de Estado en el gobierno de Miguel de la Madrid. A él sí se le hizo ser presidente. La familia llegó a Los Pinos una generación después.

El que un padre y un hijo alcancen la Presidencia o, por lo menos, la posibilidad de llegar a ella, no es algo común en México (a diferencia de otros países). Cuauhtémoc Cárdenas no ocupó Los Pinos como su padre, Lázaro Cárdenas, aunque, en su caso, se hubiera tratado de un regreso, porque de niño vivió en esa residencia presidencial.

Contaba José López Portillo que hacia el final de su sexenio tenía dos candidatos para que lo sucedieran en la Presidencia: Miguel de la Madrid Hurtado, secretario de Programación y Presupuesto, y Javier García Paniagua, presidente del PRI. Si las cosas iban mal en el plano económico, el candidato sería De la Madrid Hurtado, si las cosas iban mal en el plano político, el candidato sería García Paniagua. La historia todos la conocemos. Al final del sexenio de López Portillo hubo una crisis económica. El candidato del PRI fue Miguel de la Madrid. López Portillo se comunicó con García Paniagua para informarle de su decisión. Según el expresidente, García Paniagua tomó la noticia con responsabilidad y prometió apoyar al candidato haciendo gala de su disciplina partidista. Según otras versiones, montó en cólera.

En los pasillos del poder se menciona a Omar García Harfuch, actual secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, como un probable candidato a la Presidencia por parte de Morena en la próxima elección presidencial. Falta mucho, pero en México tenemos la costumbre de futurear candidatos.

El tema de la seguridad es, sin duda, el más apremiante en el México actual. Es un asunto que cruza de la política interna a la política externa y viceversa. Si en 2029 el tema prioritario sigue siendo el de la seguridad, entonces podemos suponer que, por su experiencia en el campo, por los resultados que está ofreciendo y por su decisión de resolver el problema, Omar García Harfuch tendría probabilidades de convertirse en el candidato del partido oficial.

Sin embargo, si en 2029 el tema prioritario no es la seguridad, pero sí la economía, entonces a Omar García Harfuch podría sucederle que lo desplazaran de la posición preferente dentro del partido. La paradoja sería que, si García Harfuch hace tan bien su trabajo que el asunto de la seguridad dejara de ser el prioritario en los próximos años, eso le daría pie a otros aspirantes para competir con él por la candidatura del partido oficial.

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