Ahora el fraude está en los registros civiles. Pues sí, en varios se están otorgando actas de nacimiento apócrifas a migrantes centroamericanos, sudamericanos y cubanos, con el fin de que puedan trabajar en México y, sobre todo, para obtener permisos para llegar a Estados Unidos.
Los consulados mexicanos en distintos países se mantienen en alerta, luego de que la sede en Houston detectó actas de nacimiento mexicanas falsas usadas por extranjeros, principalmente cubanos.
De acuerdo con un documento interno del consulado, la sede diplomática advierte que entre el 15 y el 21 de enero de este año detectaron cinco casos: tres pertenecían a personas con registro en Aguascalientes, uno más con registro en Nayarit y otro en Puebla.

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Muy probablemente estamos hablando de un número mucho mayor de actas de nacimiento mexicanas apócrifas, ya que también se ha detectado esta práctica en los registros civiles de Chiapas.
En el Consulado de México en Houston, Texas, durante las entrevistas consulares, los solicitantes admitieron haber nacido en Cuba, no tener vínculos legales con México y señalaron que los documentos fueron obtenidos mediante intermediarios que operaban desde Tapachula.
Y es que un acta de nacimiento mexicana puede ser muy benéfica tanto para cubanos como para centroamericanos. Para empezar, “siendo mexicanos” pueden trabajar en nuestro país y recibir servicios de salud. También es más fácil obtener trabajo y permisos de viaje hacia Estados Unidos.
Trabajar legalmente en México tiene beneficios claros para los extranjeros: permite residir sin riesgos migratorios, contar con contrato formal, seguridad social, acceso a servicios de salud, protección laboral, la posibilidad de pagar impuestos y generar historial legal, abrir cuentas bancarias y, con el tiempo, aspirar a la residencia permanente. Estar en el país de manera legal brinda estabilidad, derechos y certidumbre, algo que no existe en la informalidad.
SEÑALADOS

En general, es más fácil para un mexicano obtener permisos legales para trabajar en Estados Unidos que para un centroamericano, ya que México cuenta con mecanismos migratorios específicos, como la visa TN del T-MEC y un mayor acceso a visas temporales de trabajo (H-2A y H-2B), opciones que no existen o son más limitadas para Centroamérica.
Tras detectar varias actas de nacimiento apócrifas, fueron detenidos tres exfuncionarios del Registro Civil de Tzimol, Chiapas, entre ellos, el director, con lo que se suma un cuarto municipio vinculado a la expedición ilegal de actas de nacimiento mexicanas para extranjeros.
Se trata de Artemio “N”, Juan “N” y Jorge “N”, quienes aprovecharon sus cargos para ingresar a plataformas digitales y manipular procesos de expedición y corrección de actas, e incluso, crear identidades falsas para extranjeros. Según la indagatoria, los tres estaban vinculados a una red de tráfico de personas que cobraba a migrantes que buscaban realizar trámites ilegales.
Los exfuncionarios enfrentan cargos por abuso de autoridad, asociación delictuosa y acceso ilícito a sistemas informáticos, delitos considerados graves por el impacto que tienen en la seguridad jurídica y migratoria del país.
Uno de los casos más graves fue la expedición de un acta de nacimiento a un ciudadano de origen iraquí, a quien se intentó hacer pasar como habitante de Tzimol.
De acuerdo con las autoridades, la investigación comenzó el 12 de enero, luego de que la Dirección General del Registro Civil presentara una denuncia al detectar el uso ilícito de sus sistemas informáticos tras una auditoría realizada por el Órgano Interno de Control.
Las investigaciones se ampliaron a otros municipios fronterizos, como Suchiate, Tapachula y Unión Juárez, para identificar si existen más funcionarios involucrados. Esto pone al descubierto que la red que expide actas de nacimiento falsas no sólo está integrada por criminales, sino que involucra a mandos medios y titulares de registros civiles en Chiapas.
El mercado ilegal de actas de nacimiento mexicanas falsas para extranjeros opera como una red organizada que combina intermediarios, corrupción institucional y manipulación de sistemas oficiales, con el objetivo de crear identidades mexicanas apócrifas para migrantes, principalmente centroamericanos, sudamericanos y cubanos.
El proceso suele comenzar con intermediarios o “coyotes” que captan a migrantes en zonas de alta concentración, especialmente en el sur del país. A estas personas se les ofrece “volverse mexicanas” a cambio de dinero, con la promesa de poder trabajar legalmente en México, acceder a servicios de salud y, sobre todo, mejorar sus posibilidades de obtener permisos migratorios hacia EU, donde los mexicanos tienen más opciones legales que otras nacionalidades.
La pieza clave del esquema es la corrupción dentro de algunos registros civiles. Funcionarios o exfuncionarios con acceso a plataformas digitales oficiales crean actas de nacimiento falsas o alteran registros existentes, asignando al extranjero un lugar de nacimiento en México, nombres de padres mexicanos o datos que simulan una identidad legítima. Para reducir el riesgo de detección, estas actas suelen expedirse en municipios específicos, donde la supervisión es menor o los controles han sido vulnerados.
Para darles apariencia de legalidad, las actas apócrifas suelen aparecer en bases de datos oficiales, contar con CURP certificada y ser consultables en sistemas administrativos.
Sin embargo, en revisiones más profundas presentan inconsistencias, como la falta de anotaciones marginales, ausencia de número de certificación del nacimiento o irregularidades en fechas y registros históricos, lo que ha permitido a consulados y autoridades detectar el fraude.
El costo de estos documentos varía. Cuando hay participación directa de funcionarios, el precio puede oscilar entre 6 mil y 8 mil pesos; en mercados digitales clandestinos, las tarifas son más bajas y dependen del “nivel de blindaje” del documento. A mayor grado de inserción en sistemas oficiales, mayor es el pago exigido.
Una vez obtenida el acta falsa, el beneficiario intenta tramitar identificaciones mexicanas, incorporarse al mercado laboral, acceder a servicios públicos y, en algunos casos, presentarse ante autoridades estadounidenses como mexicano, lo que facilita ciertos trámites migratorios frente a otras nacionalidades.
La detección de estos esquemas suele partir de alertas consulares y verificaciones documentales coordinadas por la Secretaría de Relaciones Exteriores, en conjunto con el Registro Civil, el Instituto Nacional de Migración y fiscalías locales. Cuando se identifican patrones, se activan auditorías, investigaciones penales y detenciones.
Los casos recientes fueron detectados, por cierto, en los consulados mexicanos en Estados Unidos.
Las consecuencias de expedir actas apócrifas, muchas de las cuales buscan burlar a las autoridades estadounidenses, afectan gravemente a los mexicanos que de manera legal intentan tramitar sus documentos para ingresar a la Unión Americana.
Por un lado, se endurecen los controles para los mexicanos legítimos, que enfrentan procesos más largos y estrictos.
Por otro, los coyotes que venden estas actas de nacimiento también exponen a los migrantes a delitos graves, como uso de documentos falsos, abuso de autoridad y asociación delictuosa.
La realidad es que a estos traficantes de personas poco les importan los migrantes. La expedición de actas de nacimiento apócrifas es un negocio millonario para delincuentes que se coluden con personal del registro público.

