Mal empezamos 2026 en materia de inflación (repunte, sobre todo, en la inflación subyacente, la que verdaderamente importa), y de empleos formales (pérdida, por segunda ocasión, para cualquier enero, desde 2001. La primera fue en enero de 2009).
Primera mala noticia: repunte en la inflación.
En enero la inflación anual (comparando el Índice de Precio al Consumidor de enero de 2026 con el de enero de 2025), fue 3.79%, mayor que el mes anterior (diciembre 2025), 3.69%, también mayor que el año anterior (enero de 2025), 3.59%, y por arriba de la meta puntual del Banco de Mexico, 3.00%.
Si consideramos la inflación subyacente, que excluye los productos cuyos precios son muy volátiles (agropecuarios), o que no están determinados por la relación oferta - demanda (energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno), y que por ello no reflejan la tendencia real de la inflación, el panorama es más preocupante.
En enero la inflación subyacente fue 4.52%. Un mes antes (diciembre 2025), fue 4.33%. Un año antes (enero 2025), fue 3.66%.
Comparemos. En enero la inflación general (3.79%), resultó 0.10 puntos porcentuales mayor que en diciembre (3.69%), el 2.71%, y 0.20 mayor que la de enero de 2025 (3.59%), el 5.57%. La inflación subyacente (4.52%), fue 0.19 puntos porcentuales mayor que la de diciembre (4.33%), el 4.39%, y 0.86 mayor que la de enero de 2025 (3.66%), el 23.50%.
Comparando con diciembre, en enero, la inflación general resultó 2.71% mayor y la subyacente 4.39%, 1.68 puntos porcentuales más, el 61.99%. Comparando con enero de 2025 la inflación general resultó 5.57% mayor y la subyacente 23.50%, 17.93 puntos porcentuales más, el 321.90%. Tomando en cuenta lo siguiente, saque cada quien sus conclusiones.
¿Con cuál inflación, general o subyacente, debe medirse la eficacia de la política monetaria del Banco de México, cuya meta puntual es 3.00%? Con la subyacente. En enero la inflación subyacente (4.52%), resultó 1.52 puntos porcentuales mayor que la meta puntual, el 50.67%. Así la eficacia de la política monetaria del banco central.
Segunda mala noticia: pérdida de empleos formales.
Según los registros del IMSS, en enero, en el sector formal de la economía, se perdieron 8 mil 104 empleos. Comparemos. En enero de 2020 se crearon 68 mil 955 nuevos empleos. En enero de 2021, 47 mil 919. En enero de 2022, 142 mil 271. En enero de 2023, 111 mil 699. En enero de 2024, 109 mil 021. En enero de 2025, 73 mil 167. ¿Creación promedio de nuevos empleos formales en enero, entre 2020 y 2025? 92 mil 172.
Según el reporte del IMSS “en los últimos 12 meses (de enero 2025 a enero de 2026), se observa crecimiento de 197,426 puestos de trabajo que representan una tasa anual de 0.9%”, lo cual es preocupante porque, para que todo aquel que busque trabajo en el sector formal de la economía lo encuentre, deben crearse, en dicho sector, al año, 1 millón 200 mil nuevos empleos. En los últimos 12 meses se creó, solamente, el 16.45%.
De diciembre de 2018, mes en el que inició la 4T, a enero de 2025, se crearon, en el sector formal de la economía, 2 millones 429 mil 607 nuevos empleos. Deberían haberse creado 8 millones 600 mil. Se creó, únicamente, el 28.25%.
Dato adicional: en enero, en comparación con diciembre, el IMSS reportó una baja de 5 mil 842 patrones.
Mal empezamos 2026 en materia de inflación y empleos formales.