Penumbra de una oficina en Long Beach. Tom Hagen, interpretado por Robert Duvall, sutilmente le hace ver al productor Jack Woltz las consecuencias de rechazar una propuesta de La Familia: no es un insulto personal. Hagen no grita. Susurra con una fría cortesía paralizante de la voluntad de quien escucha. Una deficiencia táctica y la cabeza degollada de un semental en la cama de Woltz martillarán el mensaje.
Esa escena de El Padrino (1972) revela la esencia de la extorsión; un ambiente donde la víctima duda y después cree en la omnipotencia del victimario cuando se le presiona a entregar algo de su propiedad, en este caso, de la plataforma de progreso del beneficiario de los efectos de un precártel.
En la Ciudad de México, ese guion de “guante blanco” y amenazas telefónicas es terreno de debate metodológico, político, mediático. ¿Cómo diagnosticamos mejor? ¿Cuáles son las políticas públicas adecuadas? ¿Algunos medios contribuyen a fortalecer a la comunidad contra el delito o fomentan la indefensión contra él al proyectarlo, aun sin fundamento, como creciente?

Fin del Culebrón
La muerte de Duvall a los 95 años, como pocos representativo del personaje de un abogado por cuya influencia el crimen se vuelve corporación, recuerda mirar las estructuras extorsivas como empresa criminal transversal en casi todos los organismos delictivos, independiente de la asimetría informativa o los sesgos editoriales con los cuales se alude al delito.
El problema es puro y duro. El extorsionador telefónico de hoy es un Tom Hagen degradado, imitador con la intención de proyectar autoridad para doblegar al ciudadano o es alguien con celular en la mano: “te habla aquí el jefe”.
Una realidad alternativa se genera en la CDMX. Ésta sugiere la pérdida del control de la narrativa del consigliere de la cinta dirigida por Francis Ford Coppola. La operación desde el C5, mediante la línea antiextorsión 55 5036 3301 y el sistema de denuncia anónima 089, ha levantado un muro de contención en el cual participan organismos como el Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia con su app No+Extorsiones y su acompañamiento jurídico y psicoemocional.
El 89 por ciento de las llamadas a ambas líneas queda sólo en tentativa. Un giro inscrito en un esfuerzo nacional encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum y continuado en la capital por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien detalló en su informe mensual de seguridad la tendencia a la baja del 41 por ciento en las extorsiones formalmente registradas en enero de este año respecto a julio de 2025, cuando se puso en marcha la estrategia federal.
En el combate a la extorsión en la CDMX, la victoria indebidamente presupuesta por Duvall en Apocalypse Now (1979) no tiene aroma bélico, sino la satisfactoria sequedad sonora y empoderante de un teléfono colgado ante delincuentes en 98 por ciento agresivos… solamente por el auricular.

