Se cumple un mes de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán en un conflicto que supuestamente duraría solo unos días y que ha desatado una masacre y un caos económico.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envía cómo es su estilo menajes contradictorios respecto a la guerra. Por un lado dice que está a punto de ganar la batalla y sin embargo esta no concluye sigue enviando militares a la zona del conflicto.
Este fin de semana los estadounidenses enviaron 3,500 efectivos que pone al descubierto una posible incursión terrestre en territorio iraní.

Que ahora sí va en serio
La administración de Trump se ha dando cuenta que Irán no es Venezuela y por eso mandó a su secretario de Estado, Marco Rubio, a París, en busca de apoyo internacional para fortalecer la estrategia de Washington en la guerra contra Irán.
Rubio intentó convencer a los aliados del G7 de respaldar la propuesta militar estadounidense, sobre todo en que los países se impliquen en la reapertura del Estrecho de Ormuz, el paso marítimo donde se mueve el 20 por ciento del petróleo a nivel mundial.
Sin embargo, Europa no quiere implicarse en esta guerra que se ha transformado en una catástrofe para la economía mundial, incluido Estados Unidos. Desde España, el presidente Pedro Sánchez, uno de los líderes europeos más críticos del conflicto en Oriente Medio, califica la guerra de irán como un “desastre absoluto” y afirma que el mundo se enfrenta a una situación “mucho peor que la guerra de Irak”.
Sánchez ve esta guerra como un nuevo conflicto totalmente innecesario que puede desatar una crisis internacional de mayor magnitud y con consecuencias imprevisibles. Así lo demuestran los mercados y el precio del petróleo que se ha disparado desde el inicio de la guerra.
El mandatario español establece un paralelismo directo con la guerra de Irak, en 2003, al considerar que el escenario actual es aún más peligroso y critica implícitamente las intervenciones militares impulsadas por Estados Unidos e Israel.
A este conflicto que se agrava cada día se ha sumado la milicia de los hutíes de Yemen este fin de semana tras el lanzamiento de misiles en contra de Israel. La última vez que atacaron suelo israelí con misiles y drones fue en 2025, en represalia por el genocidio cometido en la franja de Gaza.
Ante este panorama, Donald Trump ha enviado una propuesta de 15 puntos por medio de mediadores para poner fin a la guerra con Irán. La iniciativa presentada a través de Pakistán aborda temas sensibles como el programa nuclear, los misiles balísticos y las rutas marítimas iraníes.
Mientras tanto la administración estadounidense ha pedido al Congreso 200 mil millones de dólares más para continuar su ofensiva en Irán. Lo que nuestra un futuro incierto en una guerra sin sentido provocada por Israel.
Irán se mantiene en su postura asegurando que pueden mantener la defensa de su territorio durante el tiempo que haga falta y exige para acabar con la guerra garantías de que no habrá más agresiones y pide compensaciones millonarias por los ataques en su territorio. Parece no tener fin este conflicto que cada día aumenta el número de víctimas

