En México, son miles las familias que sufren la tragedia de tener algún ser querido, familiar, amigo o conocido desaparecido. El Gobierno se desentendió del tema durante un año y decidió presentar sus cifras oficiales justo cuando la gente empieza a desconectarse de la información y las noticias.
No es ninguna sorpresa que el problema de los desaparecidos en nuestro país sea profundamente grave. Las madres buscadoras, colectivos y organizaciones de la sociedad civil siguen levantando la voz con una sola consigna: encontrar a sus seres queridos.
El pasado viernes y, como si se tratara de la última tarea antes de salir de vacaciones de Semana Santa, se presentó, por fin —lo prometido desde hace un año— la cifra de personas reportadas como desaparecidas o no localizadas en México.

Que ahora sí va en serio
Cuando mostraron las gráficas, las caras de sorpresa entre reporteros, periodistas y gente de medios no se pudieron disimular, ya que se hicieron administrando los datos y no rindiendo cuentas.
Al final se dividieron en tres categorías.
De las 130 mil 178 personas que el Gobierno reconoce en la Comisión Nacional de Búsqueda como desaparecidas, se fragmentaron los registros para quedar de la siguiente manera.
Personas con datos insuficientes para su búsqueda 46 mil 742 que representa 36 por ciento del registro total.
Personas que registraron actividad después de su desaparición 40 mil 308 y representa 31 por ciento del registro total.
Por último, personas sin ninguna actividad a la fecha de su reporte 43 mil 128, significando el 33 por ciento del total.
Aunado a esto, la titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Marcela Figueroa, aseguró que las estadísticas deben dar certeza a las familias de que se está haciendo todo el trabajo y el esfuerzo para localizar a las personas con vida.
Ante los cuestionamientos de la prensa sobre la fragmentación de los registros y el maquillaje de las cifras, el Gobierno aseguró que la oposición seguramente iba a descalificar los datos.
La realidad es que, por más que se intente restar importancia al tema o minimizarlo, el problema escaló a tal nivel que, incluso, desató una crisis forense en el país con más de 70 mil cuerpos sin identificar en las morgues.
Nuevamente muchas preguntas sin respuesta. ¿Acaso se están escondiendo homicidios como desaparecidos? ¿Quién está diciendo la verdad?
Basta por hoy, pero el próximo lunes… regresaréeeeeeeeee!!!

