Fibra Park Life, que dirige Cayetano Jiménez, recaudó 268 millones de pesos en su debut en la Bolsa Mexicana de Valores, convirtiéndose en el primer fideicomiso inmobiliario enfocado en el arrendamiento de vivienda en el país. La operación se realizó mediante una oferta pública primaria de 1,218,178 Certificados Bursátiles Fiduciarios Inmobiliarios (CBFIs), colocados a un precio de 220 pesos por título, bajo un fideicomiso administrado por Banco Actinver y con Capital Fund XLII como emisor. El vehículo arranca con un portafolio cercano a 1,450 millones de pesos, considerando tanto la adquisición de activos como los recursos levantados en el mercado.
Su plataforma inicial está compuesta por cuatro propiedades ubicadas en Ciudad de México y Querétaro, con un área bruta rentable de aproximadamente 20,279 metros cuadrados, enfocadas en mercados urbanos con alta demanda de vivienda en renta. El mercado de FIBRA en México alcanza 15 instrumentos listados en la BMV, incorporando por primera vez un vehículo especializado en renta habitacional, lo que amplía la diversificación sectorial y abre una nueva vía de financiamiento para el desarrollo de vivienda bajo esquemas institucionales. La colocación contó con la participación de Casa de Bolsa BBVA México y Actinver Casa de Bolsa como intermediarios, reflejando el interés del capital por activos inmobiliarios con flujos estables y de largo plazo.
Pausa caso Bermúdez. En las autoridades financieras del gobierno todavía no se mueve ni un centavo cuando se trata de las cuentas de Humberto Bermúdez. El hermano del exsecretario tabasqueño vinculado a la trama de La Barredora, sigue con los recursos congelados y, por lo visto, nadie tiene prisa por destrabar el asunto. Dicen que el expediente continúa bajo lupa y que el candado bancario funciona como recordatorio permanente de que aquella red que operó alrededor de la seguridad en Tabasco todavía tiene capítulos pendientes de aclarar.
Quienes conocen el caso comentan que el congelamiento prolongado no es precisamente un trámite burocrático cualquiera. Más bien parece una señal de que la investigación sigue respirando, aunque algunos preferirían verla enterrada. Mientras tanto, en ciertos círculos políticos hacen cuentas y cruzan los dedos para que el tema no vuelva a escalar.
Unilever McCormick. Unilever acordó fusionar su negocio global de alimentos con McCormick en una operación valuada en 44 mil 800 millones de dólares, estructurada con un pago en efectivo por 15 mil 700 millones y la entrega de una participación accionaria equivalente al 65 por ciento de la compañía combinada, lo que da forma a un nuevo gigante en categorías como mayonesas, sopas, sazonadores y salsas con marcas de alto posicionamiento; en México, el movimiento tiene un impacto estratégico relevante, ya que Unilever posee una presencia consolidada con amplia distribución, plantas productivas y marcas líderes en el consumo cotidiano, mientras que McCormick mantiene una posición fuerte en especias y productos culinarios tanto en retail como en foodservice, por lo que la integración podría detonar sinergias operativas, fortalecer el poder de negociación en anaqueles, optimizar portafolios y elevar la competencia en un mercado de consumo. Ahora hay que ver qué dice la nueva Cofece y, por supuesto, los consumidores porque luego este tipo de fusiones degradan la calidad de los productos. Veremos.
Voz en off. Bien por MSD México que lanzó una plataforma digital de información y prevención para ayudar a identificar medicamentos falsificados y reducir los riesgos asociados a su consumo, en un contexto donde el comercio ilegal de estos productos avanza impulsado por canales no regulados; el sitio ofrece guías prácticas, un método de verificación en cuatro pasos y herramientas interactivas para detectar señales de alerta antes de adquirir o usar un medicamento, frente a un problema que en México se intensifica al considerar que hasta 60 por ciento de los fármacos vendidos en mercados informales, redes sociales o sitios web no autorizados pueden ser robados, caducos o falsificados, mientras que a nivel global se estima que uno de cada 10 productos médicos en países en desarrollo es apócrifo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), proporción que en América Latina puede alcanzar hasta 30 por ciento configurando un riesgo silencioso para la salud pública debido a la ausencia o alteración de principios activos que comprometen tratamientos y favorecen el avance de enfermedades...