LA MALETA DEL CINE

Una vida que nunca cesa de evolucionar

Javier Solórzano Casarín │ *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: Especial

Spike Lee (Atlanta, 1957) es probablemente el director de cine afroamericano más importante de los últimos 40 años.

Ha sido un cronista extraordinario de la ciudad de Nueva York y, particularmente del barrio de Brooklyn, donde a través de turbulentas historias de amor y de amistad, de apasionantes sagas de conflictos raciales, de relatos trágicos del racismo institucional y de aquellos complejos vínculos que traspasan los modus vivendi generacionales, el realizador Spike Lee ha plasmado la condición humana en todas sus facetas, sin depurar la realidad.

El cineasta siempre añoró contar la leyenda de Malcolm X (1925-1965). Una de las figuras más influyentes y controversiales en la lucha de los derechos civiles de la nación estadounidense.

En 1992, Spike Lee estrenó Malcolm X, basada en su autobiografía, coescrita con Alex Haley, y su visión arrebatadora y épica del revolucionario cautivó la imaginación del público y de los críticos internacionales.

Denzel Washington, en una de las mejores actuaciones del cine de los años 90, interpreta a Malcolm X, no como una mera imitación, sino como una auténtica canalización de la esencia del hombre y del mito.

Malcolm X, como muchos otros afroamericanos de su época, vivió el racismo bárbaro desde la niñez. Cuando tenía apenas seis años, su padre fue asesinado por miembros del grupo Ku Klux Klan. Deambulando en las drogas y en el mundo del crimen acabó en la cárcel, donde estuvo preso casi ocho años. Ahí conoció a un miembro de la Nación del Islam. Descubrió la fe de una forma profunda y se convirtió en un musulmán devoto. Al salir de la cárcel, se convirtió en el ministro más admirado y respetado de la organización religiosa.

Fue, junto con Martin Luther King Jr., la figura más simbólica del movimiento de los derechos civiles. Vivió una serie de metamorfosis clave en su vida. Al principio, promovía la violencia como defensa propia en contra de las organizaciones racistas, incluyendo la policía, y sostenía que su movimiento no necesitaba la ayuda de los blancos. Después se separó de la Nación del Islam cuando se dio cuenta de que Elijah Muhammad, el líder de la Nación, había embarazado a muchas ministras, la mayoría en contra de su voluntad.

Fundó Muslim Mosque Inc., y la Organización de la Unidad Afroamericana, aceptando eventualmente a miembros blancos. Trágicamente, a los 39 años fue asesinado justo a la hora de comenzar un discurso en el Audubon Ballroom.

Spike Lee, junto con su equipo creativo y su reparto de actores, guiados por un sublime Washington, no sólo nos narró la epopeya de un hombre que decidió luchar sin cuartel en contra del racismo, en una época en la que su manifestación pública era vergonzosa, sino que entendió que debía develar sin filtro las transformaciones que un verdadero líder debía adoptar con los tiempos para evolucionar con la madurez emocional que su misión personal le exigía.

El filme está disponible en Prime Video.

Temas: