Poco pueden importar los tiempos que las leyes determinan para las campañas políticas. Por lo general existen irregularidades.
En las pasadas elecciones, López Obrador se encargó de violar, o si se quiere reinterpretar, las leyes. Definió a sus precandidatos de Morena a la Presidencia con el singular nombre de corcholatas, y a quienes quería que fueran candidatos a gobernador los designó como representantes del partido en sus estados. Los aspirantes se movían a sus anchas en donde poco importaban las leyes electorales, bajo el impulso y apoyo de quien era el presidente.
Los resultados electorales no fueron muy distintos, de cómo diseñó las cosas López Obrador. Hubo inconformidades entre las corcholatas, pero López Obrador se encargó de apagar los fuegos, particularmente de Marcelo Ebrard. Recordemos que terminó enfrentado con la futura Presidenta, pero al igual que las otras corcholatas tenía, como fuere, en su bolsa el premio de consolación.

Ahí está el detalle
No había manera de frenar lo que estaba haciendo el expresidente porque tenía en la mano al INE y al TEPJF, los cuales pasaron de largo las inconformidades presentadas por la oposición, el tribunal terminó siendo un apéndice directo de la Presidencia. Todas las denuncias fueron pasadas de largo, siendo que algunas de ellas eran claras y fundamentadas.
López Obrador se encargó de dinamitar al INE siendo que era, en algún sentido lo sigue siendo, una de las instituciones más reconocidas por la ciudadanía. Entre que al interior del INE tomaron el reto del expresidente como una afrenta y que no había día en que no fuera impugnado desde la mañanera, las cosas terminaron en terrenos personales en donde no había manera de resolver nada. Lo que acabó pasando fue que López Obrador logró su objetivo apuntalado por designaciones en el Instituto de gente cercana a él.
Para definir quién sería la o el candidato a la Presidencia se hizo una encuesta que resultó hasta cierto punto previsible, porque de antemano se conocía el resultado, pero sobre todo, lo que estaba plenamente definido era la opinión del expresidente.
Los partidos de oposición están aprendiendo este camino. Han estado designando representantes en todo el país, quienes muy probablemente sean candidatos o sean parte de alianzas partidistas en los estados en donde habrá elecciones para gobernador el año que entra, también le van a entrar a las encuestas.
El PAN sigue teniendo fuerza en algunos estados y es probable que con buenas alianzas pudiera ganar gubernaturas. Sin embargo, está claro que este tema tiene a los panistas enredados. Muchos no están de acuerdo con acercarse de nuevo al PRI y no se ve manera alguna de que puedan tener una alianza con MC, sobre todo, por la línea que ha tomado este partido que por algunos deseos del blanquiazul.
Lo que es un hecho, es que los tiempos políticos se van a adelantar. La idea de que después del Mundial se eche a andar el juego electoral para el 2027 no se ve que pueda cumplirse. La oposición sabe que tiene que adelantarse, porque la Presidenta y su partido son dueños de la narrativa cotidiana en el país.
En buena medida, como se lo hemos venido diciendo, por eso quería, entre otras cosas, adelantar la consulta sobre su gestión. Al tiempo que podría hacer a un lado a lo que algunos mencionan que son rémoras, el PVEM y el PT, podía fortalecer todas las candidaturas de su partido. Digamos que cuando dijo que tenían miedo a que estuviera su consulta en 2027, más bien diríamos que no era eso sino era que se alteraran las reglas que de por sí ya están muy alteradas.
Esto poco a poco se echa a andar. No habrá que esperar a que pase el Mundial.
RESQUICIOS.
La Corte avaló que la UIF pueda bloquear cuentas bancarias sin una orden judicial en caso de que se sospeche que hay fondos de origen ilícito, la votación fue dividida. El problema puede venir en el uso que se pueda hacer de ello, y la interpretación judicial de la palabra “sospeche”.

