“Oigan, @MovCiudadanoMX, ahí les encargo que en su pe… vida vuelvan a usar mi jeta para sus chin…s”, se alcanza a leer en una publicación del actor Fernando Bonilla en la red social X.
Esto ocurrió porque la cuenta oficial del partido naranja tuvo la brillante idea de usar un “meme” del personaje que el actor protagoniza en la serie La oficina, la cual se transmite por algún canal de paga de ésos que hoy abundan en la televisión.
El meme era sencillo: el personaje hacía una señal que se asemeja a un corazón, cruzando los dedos índice y pulgar, con una cara un tanto graciosa. Sin embargo, el partido naranja no se conformó con usar la imagen, también le agregó un texto con letras blancas que dice así: “TQM Movimiento Ciudadano, gracias por hacer a Nuevo León primer lugar en todo (sic)”. Obviamente, esto enfureció al actor, quien no dejó pasar la ocasión de responder con el mensaje antes citado. Al cierre de este texto, la publicación ya acumulaba 776,200 visualizaciones, 5 mil reposts, 49 mil likes, 957 guardados, además de un gran número de citas y 650 comentarios, en su mayoría negativos.
El influencer Gabo Montiel, mejor conocido como Werevertumorro, hizo una pregunta sobre adquirir un SIM extranjero al no querer registrar su línea telefónica. Posteriormente, publicó en la misma red social X que, supuestamente (y digo supuestamente porque no aportó pruebas), alguien se había comunicado con él para amedrentarlo. Ese alguien, dejó entrever, podría ser del Gobierno federal. El punto es que quien maneja las redes sociales del PRI decidió intervenir. Citó el mensaje y publicó lo siguiente: “Werevertumorro criticó el registro telefónico y la CURP biométrica por el grave riesgo que implica para la PRIVACIDAD. ¿Qué sucedió después? Lo contactó el Gobierno de Morena a su teléfono personal, invadiendo justo su PRIVACIDAD. Estas medidas no son por seguridad, son por control”.
¿El resultado? El influencer los desarmó con una sola respuesta: “También critiqué en su momento a Peña Nieto y me fue peor con uds. Saludos”. El post alcanzó 1.5 millones de visualizaciones, 473 comentarios, 2 mil reposts, 48 mil likes y mil guardados. Hate del bueno. Sólo eso. Si de por sí el partidazo ya carga con un rechazo considerable, con esto terminó de evidenciarlo.
Esto no es un caso aislado. Es un síntoma. Refleja con claridad el nivel de fastidio que existe en la sociedad hacia los partidos políticos. No es exclusivo de uno u otro, es generalizado.
Después del paso de Andrés Manuel López Obrador por la Presidencia, uno de los mayores polarizadores de los últimos tiempos, cambió algo de fondo: la gente dejó de ver a los partidos como estructuras intocables. Perdieron el peso que antes imponía silencio y, con eso, también se perdió el respeto automático hacia quienes militan en ellos. Si bien es cierto que existe un constante acoso en redes sociales en contra de la Presidenta de México, el cual ha sido orquestado desde alguna de las televisoras del país, la realidad es que esa estrategia de golpeteo los va a alcanzar a todos, inclusive a ellos mismos que hoy la usan para erosionar. Esto es como una gran comunidad de pequeños tigres que antes tomaban leche en un platito, y que al crecer les salen dientes y garras, terminarán por atacar a quien los alimentó.
Las pruebas que dibujan este escenario están ahí, cada vez son más palpables. ¿Qué pasará en las próximas elecciones? ¿Qué va a pasar cuando la gente decida romper la cuarta pared y enfrentarse directamente y sin titubeos en contra de quienes ejercen el poder? Si algo así ha pasado hoy, no es nada comparado a lo que se viene. Sólo es cuestión de tiempo.
REENVIADO.
“La polarización no se impone desde arriba… se sostiene desde abajo”
- Rogelio F. Solís Cárdenas.