Un aparatoso despliegue de tres círculos de contención con fuerzas federales y estatales fue con lo que la presidenta de Morena en Puebla, Olga Lucía Monina Romero Garci-Crespo, orquestó el arresto de su tía Estela Romero Bringas de 92 años de edad; los policías judiciales encapuchados adscritos a la fiscalía estatal que conduce Idamis Pastor derribaron la puerta de las oficinas de la propietaria de Avícola Tehuacán SRS el pasado jueves 9 de abril para con armas largas llevársela en su silla de ruedas y mascarilla de oxígeno a Casa de la Justicia en Ciudad Serdán.
El despliegue de fuerzas —que incluyó soldados y guardia nacional como se documentó ampliamente con fotos y video de medios locales— se realizó bajo el reclamo judicial que la lideresa estatal hace contra su tía para revertir el testamento de su abuela (Doña Socorro Romero Sánchez quien falleció en 2009) en favor de su sobrina Estela Romero Bringas. El eje de esa herencia es Avícola Tehuacán SRS (las siglas de Doña Socorro) que es nada menos que la segunda productora nacional de huevo y pollo y con sus filiales de producción de carne de cerdo; la compañía avícola surte cerca de la mitad de huevo y pollo del Valle de México y CDMX, así como la mayoría de esos productos para el sur-sureste del país.
Independientemente de la pugna jurídica por una herencia multimillonaria, el abuso de poder sobre una adulta mayor en delicado estado de salud -y que ahora se sabe padece secuelas severas de salud por el asalto a su tranquilidad- provocó indignación entre los habitantes de Tehuacán: Estela Romero —como su tía Doña Socorro— es reconocida por el respaldo salarial y de prestaciones a sus trabajadores y empleados y, así como sostener las obras pías como el financiamiento al Seminario Regional del Sureste (que inició en 1970 con el patrocinio de Doña Socorro y apoyo del obispo Rafael Ayala), el Convento de Monjas Clarisas de Toluca, así como decenas de albergues para niñas indígenas y escuelas en la sierra de Puebla y Oaxaca.

› Cambios en Morena
La molestia social en Tehuacán también se encendió porque además de Estela Romero, las exigencias de la líder morenista fue también arrestar al notario Ramiro Rodríguez, otro adulto mayor de 75 años, quien ha trabajado para los asuntos de Avícola Tehuacán desde décadas atrás.
Así, la detención con lujo de fuerza ha generado indignación entre los habitantes del núcleo agroindustrial poblano al punto que integrantes de Morena estatal buscan hacer llegar a Citlalli Hernández, encargada de la selección de candidatos de Morena para las elecciones de 2027, las evidencias de una vergonzante situación que les haría perder la alcaldía a la que aspira Olga Lucía Monina, pues “sí así actuó contra su familia, quién sabe que nos podemos esperar los ciudadanos de Tehuacán”, comentaron a este columnista personas que pidieron el anonimato.
Olga Lucía o Monina Romero o Caballero, incursionó recientemente a la política estatal. En 2018, por insistencia de Miguel Barbosa Huerta, se lanza como diputada y repitió ese cargo en 2021. El objetivo de Barbosa era formar un “Grupo Político Tehuacán” adscrito a sus siglas partidistas. Por ello al hoy fallecido exgobernador no le interesó que Monina estuviese señalada también de participar en negocios de giro negro como existe evidencia pública.
IPN le da “patada y coz” a Gutiérrez Camposeco. Vaya que tronó fuerte y secó el portazo que el Instituto Politécnico Nacional (IPN) que dirige Arturo Reyes, le dio a la asociación civil Fundación Politécnico al concluir de manera anticipada en convenio de colaboración con que esa fundación administraba y gestionaba las aportaciones voluntarias al noble Instituto, pues se le acusa de opacidad y discrecionalidad en el uso de recursos que debiesen servir a la mejora de la infraestructura educativa y apoyar la manutención de estudiantes (verdaderos estudiantes de excelencia) becados en el extranjero.
Y sí, la Fundación Politécnico es administrada por Vicente Gutiérrez Camposeco, un expriista de la época dinosáurica y que cuando fue presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), se apropió indebidamente de la acción que le corresponde a esa agrupación en el Club de Industriales de México.
El IPN no se anduvo por las ramas y señaló que precisamente la organización de Gutiérrez Camposeco fue la que, al enterarse que el Instituto formaría su propio sistema de captación de aportaciones voluntarias, inició una campaña en contra de la actual directiva… que incluyó la canallada de no ejercer por sus pistolas los 200 millones de pesos que tiene en la buchaca para pagarle las becas a las decenas de estudiantes en el londinense Queen Mary University, estudiantes hoy sin techo, sustento ni educación.
Bien por el IPN por quitarse a los chupasangres.
El sopapo de Jamieson Greer. La expectativa positiva que se generó por la visita del representante comercial estadounidense Jamieson Greer a México duró poco para el equipo del secretario de Economía, Marcelo Ebrard: “Los impuestos de Trump llegaron para quedarse”, especialmente en el sector siderúrgico y automotriz, dijo el líder de la USTR en su reunión en Palacio Nacional. El propósito inicial del Gobierno mexicano para adelantar la renegociación comercial era sentar las bases para eliminar (o reducir de manera implícita) esos impuestos y con ello mejorar la posición competitiva de las manufacturas mexicanas en aquel país.
Pero ese propósito es como solicitarle a Donald Trump que se deshaga de su más apreciada artillería de comercio internacional para fines de presión política.

