Desde hace semanas un grupo de selectos culteranos ha mantenido una campaña de políticamente correcta que alega que la magnífica colección monumental y pictórica Gelman (que consta de 280 piezas en total) no se puede exhibir fuera de México, supuestamente por el testamento de don Jacques y doña Natasha Gelman no debía exhibirse fuera de México y, menos aún, que no podía venderse.
Los cuatro promotores de esas falsedades no han podido siquiera demostrar que la famosa pareja de coleccionistas de arte habría siquiera supuesto que su colección no podría salir de territorio mexa; de igual relevancia, los actuales propietarios de ese conjunto de obras estéticamente trascedentes, la familia Zambrano, no tiene ni la más mínima intención de vender la colección.
Los culteranos y doctos conocedores que de hace algún tiempo a la fecha que alegan que la Colección Gelman no debe salir de México (como aquel que pregona que sólo en México se pueden vender tacos) están María Minera, Francisco Bersunzúa, Alfonso Miranda y Adriana Malvido. Si nos atuviéramos a sus atávicos conceptos, resultaría que no se hubiera podido exponer en este país y para el goce terrenal de miles de personas los cuadros de Van Gogh (se hubieran tenido que quedar en Holanda), ni las reliquias de San Judas Tadeo impulsadas por el Doctor Simi, ni tampoco las magníficas esculturas de Rodán —como El Pensador— de la colección expuesta en el Museo Soumaya.

Luisa lo piensa… pero poquito
La colección Gelman fue adquirida por la familia Zambrano de Monterrey —globalmente reconocida por la trayectoria empresarial y socialmente comprometida del fallecido don Lorenzo Zambrano— y no tiene la menor intención de venderla.
Otra de las mentiras “políticamente mexicanistamente correctas” es que la colección ya se vendió a Banco Santander, cosa que la institución que a nivel global encabeza … ha desmentido una y otra vez. El patrocinio brindado para su exhibición en el Museo de Arte Moderno de la CDMX y el respaldo de la Secretaría de Cultura federal que encabeza Claudia Curiel han permitido que por primera vez una serie de obras emblemáticas de Frida Kahlo, Diego Rivera y diversos creadores mexicanos, pueda ser visitada por el público nacional que desea una experiencia estética profundamente emotiva.
Otra de las mentiras que apela a los más rancios sentimientos chovinistas —“¡no se puede exhibir fuera de México porque así lo exige doña Natasha en su testamento!”— es el cuento barato para engatusar nacionalistas inocentes. Siendo ese testamento privado, no existe compromiso alguno con el Gobierno mexicano para impedir su salida de territorio.
Pero lo que sí ordena de manera precisa y clara ese testamento es que la colección se podrá exhibir en cualquier museo privado que cumpla las condiciones museográficas y de seguridad que corresponde a un incuantificable patrimonio cultural… y se evite la exhibición en museos públicos.
Durante años, la familia Zambrano adquirió legítimamente cada una de esas obras —las registró debidamente ante el INBA para el tutelaje federal para su cuidado y preservación— y ahora es la legataria de Robert Litman que fuera albacea del testamento de la pareja Gelman.
Y tome nota: los Zambrano no venden ni a Santander ni al gobierno alguno una colección que, más allá de un multimillonario valor monetario, es un engranaje social de nuestro ser civilizatorio.
CFE alinea generación-transmisión sureste. Hay señales claras de que la Comisión Federal de Electricidad, que encabeza Emilia Calleja, acelera el fortalecimiento del sistema eléctrico en el sursureste del país.
La primera es la modernización de la Central Hidroeléctrica Belisario Domínguez “Angostura”, ubicada en Venustiano Carranza, Chiapas, una instalación estratégica de la Coordinación Regional de Producción Sureste. Esta central, inaugurada en la década de los setenta, está siendo repotenciada en sus cinco unidades generadoras (turbinas, generadores y transformadores) para incrementar su capacidad instalada de 900 a 1,000 megawatts.
El proyecto contempla adicionar 20 megawatts por unidad generadora y asegurar hasta 50 años más de operación, reforzando la estabilidad del Sistema Interconectado Nacional.
Esta central beneficiará a más de 5.2 millones de habitantes y aportará energía adicional en la ventana de verano, justo en el periodo de mayor demanda.
La segunda acción es la puesta en operación de la Subestación Eléctrica Calkiní Dos, en Campeche, que fortalece la infraestructura de transmisión en la región. Tal instalación permite una mayor confiabilidad del suministro eléctrico, optimiza la distribución de energía y acompaña el crecimiento de la demanda en el sureste del país.
Ambos movimientos responden a una estrategia clara de desarrollo estructural.
La CFE finalmente aliena generación y transmisión con una visión de largo plazo, modernizando activos clave e incorporando capacidad en regiones prioritarias para garantizar continuidad, seguridad y calidad en el servicio eléctrico.
Arriba Christian Zinser. En el mundo de los despachos de abogados, donde todo suele anunciarse con la emoción de un instructivo fiscal, de vez en cuando aparece un movimiento que sí dice algo. La llegada de Christian Zinser como socio a la oficina de CDMX de Baker McKenzie, firma que a nivel nacional encabeza Pepe Larroque, entra en esa categoría. No es sólo el clásico “sumamos talento” que todas las firmas recitan con solemnidad al aburrimiento, sino una señal de que el litigio en México se está poniendo serio, sofisticado y bastante más cosmopolita. Y claro, cuando el entorno judicial parece escrito por varios guionistas que no se hablaron entre sí, tener a un abogado con experiencia en arbitraje, mediación, daños morales, libertad de expresión, Inteligencia Artificial y blockchain es un lujo. Baker McKenzie, que no suele dar puntada sin hilo, decidió reforzar su equipo con alguien que parece hecho para tiempos donde un pleito puede empezar en Ciudad de México, complicarse en Washington y terminar con un memo sobre tecnología emergente que nadie pidió, pero todos necesitan. Se integra a la práctica de Resolución de Controversias, que en el continente americano lidera Widge Devaney.

