Es un hecho, el uso de redes sociales digitales provoca depresión, ansiedad y adicción en menores de edad, es por ello que los países de la Unión Europea presionan para prohibir su uso.
Cada vez son más los gobiernos europeos que muestran su intención para prohibir el uso de las redes sociales a niños y niñas. Francia y Dinamarca ya aprobaron dicha medida para que los menores de 15 años no puedan hacer uso de estas plataformas digitales, en España se plantea la misma prohibición, pero para menores de 16 años y Grecia va a aplicar la misma normativa a partir de 2027.
Es así como los gobiernos del continente quieren imponer presión para que la Unión Europea tome cartas en el asunto y estandarice una política de prohibición que sea benéfica para los menores de edad y evitar que se expongan a diferentes problemáticas como trastornos mentales, ciberacoso y acceso a contenidos inapropiados.

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Las plataformas más utilizadas por adultos y menores, como TikTok, Instagram, Facebook y Snapchat, ya están siendo investigadas por la Unión Europea por la falta de protección a los menores de edad, que son los más vulnerables ante las pantallas de los aparatos “inteligentes”.
Se espera que el grupo de expertos de la Comisión Europea tome una decisión final sobre la seguridad infantil este verano. Las miradas están puestas en los dueños de estos espacios digitales que no han hecho lo suficiente para impedir que los usuarios más pequeños sufran las consecuencias del uso de las redes sociales digitales.
Los menores y adolescentes se exponen a contenidos realmente peligrosos en estas plataformas, desde la desinformación hasta contenidos dañinos con una creciente exposición a la violencia y a las autolesiones.
El diseño adictivo de las redes sociales se fomenta a través de los algoritmos que promueven el uso excesivo de las plataformas en perjuicio de los usuarios, tanto los más jóvenes como los adultos.
Estos factores han generado consenso en muchos gobiernos europeos sobre la necesidad de actuar y limitar el acceso a los menores de edad a dichas plataformas digitales.
Ante este panorama, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen aseguró que la aplicación de verificación de edad está casi lista para utilizarse en estas plataformas que parecen inofensivas pero que en realidad ponen en riesgo a niños y adultos porque afecta su salud mental por el uso excesivo de dichas redes.
Esas aplicaciones necesitan la verificación de edad por medio de documentos oficiales o sistemas de identidad digital para permitir el acceso. Un paso importante para impedir que los menores de edad utilicen estos espacios que pueden considerarse nocivos para los usuarios.
Aunado a la aplicación de verificación de edad, desde Bruselas se plantea coordinar una respuesta unificada en toda la Unión Europea para evitar que cada país tenga reglas distintas.
Australia fue el primer país en prohibir el acceso a menores de edad a las redes sociales digitales y parece que es cuestión de tiempo para que esta normativa se multiplique en otras naciones para cuidar a los usuarios mas vulnerables en un mundo cada vez más digitalizado y violento.

