ACORDES INTERNACIONALES

Expediente Irán Irán a oscuras

Valeria López Vela. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón
Valeria López Vela. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: larazondemexico

Afuera, esta guerra deja huellas con regla y compás: incendios, interceptaciones, conteos de buques, primas de seguro. Adentro, Irán es otra cosa: un país donde la información se volvió parte del dispositivo militar. Antes de preguntar quién manda, hay que preguntar qué puede saberse de Irán.

Hoy es difícil saber lo que pasa en Teherán porque, según NetBlocks, la mayoría de los iraníes lleva más de 60 días sin acceso normal al internet global y el apagón ya entró en su tercer mes. Reuters reportó que el gobierno aprobó un esquema para dar conectividad limitada a negocios (Internet Pro), mientras el público general sigue desconectado: acceso por privilegio, no por derecho. Cloudflare Radar observó, desde el 28 de febrero, tráfico que cae a menos del 1.0 por ciento de su nivel previo, con indicios de filtrado y listas blancas más que de un simple apagón técnico.

Esa asimetría tiene un costo analítico: reduce la capacidad de verificación de la sociedad civil y vuelve endeble cualquier diagnóstico sobre fracturas internas. Por ejemplo, Iran International publicó noticias exclusivas según las cuales el presidente Masoud Pezeshkian habría estallado contra la Guardia Revolucionaria por ataques contra Emiratos, afirmando que se hicieron sin coordinación con el gobierno. El propio medio admitió que no pudo verificar esto de manera independiente. En un país con conectividad restringida, esa filtración puede ser una señal débil de tensión real; también puede ser ruido amplificado por actores con interés en que el mundo lea desorden donde hay cálculo.

El apagón no solo oculta abusos o protestas: incrementa el riesgo de una mala lectura estratégica.

Por eso conviene leer el conflicto en dos capas. La primera es la que sí se puede auditar: Emiratos dice que sus defensas aéreas enfrentaron misiles y drones provenientes de Irán por segundo día; el mando conjunto iraní lo niega y advierte una respuesta aplastante si desde territorio emiratí se ataca a Irán. Reuters subraya que no puede verificar de forma independiente los reportes de ninguna de las dos partes. La segunda capa —la política interna— hoy no es transparente: sin internet abierto, la pregunta quién manda en Irán se contesta con conjeturas, no con evidencia ciudadana.

Así, hoy hay un frente nuevo, además del militar o del energético: el epistemológico. Cuando la información se vuelve escasa, la escalada se gestiona también por percepción: lo que se atribuye, lo que se niega, lo que se filtra, lo que se calla. Y lo que no se puede corroborar, aunque sea plausible, no debe gobernar el análisis.

Datos: señales duras de mando (cambios, destituciones); trazas físicas (satélite, incendios); indicadores de navegación (tránsitos reales, interferencia GNSS) y precios del riesgo (seguro, fletes).

Ruido: adjetivos (furioso) como sustituto de evidencia; filtraciones únicas presentadas como certeza; videos sin geolocalización/hora usados para probar colapsos o control total.

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