Con el Producto Interno Bruto, PIB, se mide, en unidades dinerarias, el monto de la producción de bienes y servicios para el consumo final y, además, los ingresos generados por los agentes económicos que aportaron factores de la producción a la producción de esos satisfactores. Lo primero se conoce como el enfoque de la producción y lo segundo como el enfoque del ingreso. Son dos caras del PIB, que nos permiten entender por qué, sin mayor crecimiento de la economía, no puede haber mayor bienestar de las personas.
El crecimiento de la economía se mide por el comportamiento del PIB, según el enfoque de la producción. La generación de ingreso se mide por el comportamiento del PIB, de acuerdo al enfoque del ingreso. Si el PIB crece, por decir algo, 5%, lo que crece 5% es, en primer lugar, la producción de bienes y servicios para el consumo final, y, en segundo término, la generación de ingreso, necesario para pagar el precio de los bienes y servicios necesarios para satisfacer las necesidades, satisfactores de cuya cantidad, calidad y variedad depende el bienestar de las personas.
Para que haya mayor bienestar debe generarse más ingreso (enfoque del ingreso), y para que se genere más ingreso la producción de satisfactores, el PIB, debe crecer más (enfoque de la producción), lo cual da como resultado un mayor crecimiento de la economía (que se mide por el comportamiento de la producción). Mayor crecimiento de la economía = mayor crecimiento de la producción de bienes y servicios = mayor crecimiento de la generación de ingresos = más oportunidades para mayor bienestar.

› Tiran fallo de Zaldívar
La afirmación de que lo que importa es el bienestar de las personas (que depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que disponen para la satisfacción de sus necesidades), y no el crecimiento de la economía (que se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios para el consumo final), es cierta: el fin de la economía debe ser el bienestar de las personas, que vivan bien, que vivan mejor, con más, mejores y mayor variedad de bienes y servicios a su disposición.
La afirmación de que se puede lograr un mayor bienestar de las personas sin un mayor crecimiento de la economía es falsa, porque para lograr un mayor bienestar se requiere una mayor generación de ingreso (enfoque del ingreso), para lo cual se requiere una mayor producción de bienes y servicios (enfoque de la producción), es decir, un mayor crecimiento de la economía. El bienestar, independientemente de cómo se consiga, depende de la generación de ingreso.
El bienestar (disponer en cantidad, calidad y variedad adecuadas de los bienes y servicios necesarios para la satisfacción de las necesidades), debe ser el resultado de la generación personal de ingreso gracias al trabajo (independencia). También puede ser el resultado de la redistribución gubernamental del ingreso, por la que el gobierno le quita a A una parte de su ingreso, del producto de su trabajo, para darle a B lo que, por no ser producto de su trabajo, de su ingreso, no es suyo (dependencia).
Ya sea gracias a la generación personal de ingreso, ya a la redistribución gubernamental del mismo, para lograr mayor bienestar se requiere generar más ingreso, se requiere producir más, se requiere que la economía crezca más. ¿Cómo lograrlo?
Continuará.

“Si no van a hacer el trabajo...”

