Con la novedad de que la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) corrigió la decisión de la antigua integración del máximo tribunal de liberar a una mujer acusada por el delito de trata. El fallo había sido impulsado por el entonces presidente de la Corte, Arturo Zaldívar, quien incluso dijo que visitó a la imputada en el penal donde estaba recluida y presentó su puesta en libertad como la corrección de “una dolorosa injusticia”. Pues bueno, nos dicen que tras un nuevo análisis, los ministros de la actual Corte determinaron que lo verdaderamente doloroso fue que la justicia se equivocó, ya que había elementos que probaban que la acusada sí se benefició de la explotación sexual de dos mujeres extranjeras, a quienes engañó y amagó para prostituirlas en un centro nocturno que, además, ella misma administraba en la Ciudad de México. Nos dicen que la clave del revés al proyecto de Zaldívar fue escuchar con más cuidado a las víctimas, algo que tendría que ser fundamental e irrenunciable y que, claramente pudo omitir quien hoy se desempeña como coordinador General de Política y Gobierno en la administración federal.

“Si no van a hacer el trabajo...”
Se acaba de reportar que la organización Construyendo Sociedades de Paz —sí, la misma a la que amonestaron por usar las siglas de la Presidenta y la misma que está ligada al extinto Partido Encuentro Social de Hugo Eric Flores— enfrenta una nueva tarjeta amarilla en un camino aún no consolidado por convertirse en partido político. Según las autoridades electorales, PAZ jugó chueco en aras de sumar afiliados, al entregar dádivas a cambio de firmas. De acuerdo con lo que contó personal del INE, los de PAZ terminaron evidenciados por vecinos de la comunidad jalisciense de Tala, quienes, tras asistir a la asamblea a la que se les convocó el año pasado, preguntaron dónde se les entregarían las despensas que les habían prometido. Incluso la Unidad de Fiscalización encontró que la organización convocó a esas mismas personas a través de un evento en Facebook con la frase: “¿Quieres una despensa gratis? Envíame mensaje”. Lo que queda por saber es si esta falta es lo suficientemente grave como para tumbar la nueva versión del PES o si, como en otras no pocas ocasiones, puede seguir adelante.
› Ojo en la transformación digital
Nos dicen que hay señales de que todavía hay algunos desafíos para consumar la digitalización, una tarea designada a José Antonio Peña Merino, quien esta semana acumuló dos strikes en eventos relacionados con el sistema de alertamiento sísmico. El primer fallo quedó evidenciado por el sismo de magnitud 5.6 que meció a la Ciudad de México el pasado 4 de mayo. Los altavoces de la capital sonaron, pero las alertas en los celulares callaron. Ese día, la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) explicó que las alertas estaban en mantenimiento. En fin, dos días después, en el Primer Simulacro Nacional 2026, sonaron los altavoces y las alertas en los teléfonos, pero, con un pequeño detalle, la notificación en algunos celulares mantuvo la leyenda “Alerta Presidencial”, un mensaje que tuvo que haberse reemplazado desde hace tiempo por “Alerta Máxima”. Muchos dirán que éste ya es un tema menor, pero habrá que recordar que fue la propia Presidenta Claudia Sheinbaum quien instruyó desde principios de año que se hiciera tal modificación. Ahí el dato.
Imposible, nos comentan, que el partido guinda no salga perjudicado por los señalamientos que han hecho autoridades estadounidenses contra varios de sus afiliados por supuestas ligas con el narco. De ahí que, dicen, pocos políticos quisieran estar en los zapatos de la nueva dirigente morenista Ariadna Montiel, a quien en buena medida le toca encabezar la titánica tarea de lavarle el rostro a esta fuerza política, además, con un combo de elecciones federales y locales en puerta. De ahí que su propuesta de colocar en candidaturas sólo a trayectorias “intachables” esté haciendo ecos de urgencia entre otras figuras del movimiento, como el coordinador de los diputados guindas, Ricardo Monreal, que reconoció que Morena debe sacudirse la herencia del PRIAN —sobre todo a nivel regional— de permitirse la vinculación entre el poder político y el poder criminal. Casi en el mismo sentido fluyeron las declaraciones del coordinador de los senadores morenistas, Ignacio Mier, sobre que su partido podrá ser lo que quieran menos “el payaso de las cachetadas”, ante los fuertes indicios de narcopolítica por los que el guinda se encuentra hoy en la mira.
Nos hacen ver que convertirse en gobernadora interina de un estado como Sinaloa no debe verse necesariamente como un privilegio para Yeraldine Bonilla, a juzgar, de entrada, por la violencia desatada por la pugna entre grupos criminales y también porque se trata de asumir la responsabilidad de elegir entre continuar la gestión que deja inconclusa su exjefe, el gobernador con licencia, o reestructurar todo el gobierno. En este sentido, nos dicen, lo que se ha visto en sus primeros días al frente, más que voluntad de hacer cambios en la administración estatal, es la necesidad de mantenerla a flote, lo que explica que se conserve intacto el organigrama, con ajustes que sólo se hicieron para reemplazar su propia ausencia en la Secretaría de Gobierno. Incluso en el Sistema DIF estatal, Yeraldine decidió ratificar a la hija del mandatario con licencia, Eneyda Rocha, como titular. “Desde un principio lo señalé: en esta administración solamente se realizaron dos cambios y no habrá más movimientos dentro del Gobierno del estado”, declaró Bonilla.
Y fueron dos consejeras del INE las que ahora le pusieron tache a la presidenta de ese órgano en el vendaval de designaciones que hizo en cargos directivos del instituto. Y es que Rita López y Carla Humphrey, se ha informado, le señalaron a Guadalupe Taddei una omisión relevante en la que incurrió al realizar dichos nombramientos: no cuidó la paridad. Y por eso decidieron presentar una impugnación ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación al que le piden echar abajo las designaciones. Es sabido que de 10 realizadas, en nueve casos fue de hombres y sólo se eligió a una mujer. “Esta regresión fáctica demuestra que no estamos ante una inobservancia aislada de la norma, sino frente a una política sistemática encaminada a monopolizar el órgano ejecutivo supremo del Instituto en favor de un solo género”, han advertido las consejeras. Es conocido el antecedente de que nunca cayó bien la reforma legal que relegó a los integrantes del consejo de la posibilidad de participar en las tareas de designación. El asunto ahora está en el terreno de los magistrados electorales. Pendientes.

Los 200 hipopótamos de Escobar

