LAS BATALLAS

Entre el escándalo, la avanzada española contra la 4T

Francisco Reséndiz. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Francisco Reséndiz. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: La Razón de México

Isabel Díaz Ayuso está marcada por la polémica, los escándalos y la confrontación. Católica, defensora de la conquista, la evangelización, la hispanidad y de Hernán Cortés; nacionalista a ultranza, antiprogresista, ultraconservadora y con una agenda firme contra la izquierda latinoamericana y la mexicana en particular.

Es considerada la próxima gran figura de la derecha española, tiene la simpatía de Vox y representa el futuro del Partido Popular… pero también –me aseguran– a los más duros pensamientos que se desprendieron de la Alianza Popular y de la dictadura de Francisco Franco que obligó a miles de españoles al exilio y que, a muchos de ellos, México acogió.

Díaz Ayuso ocupa una de las posiciones políticas más importantes de su país: es la presidenta de la Comunidad de Madrid, la comunidad autónoma más importante de las 17 que hay en España pues es la sede de la capital española, de los poderes públicos y de la Monarquía, es la cuna del poder económico español. Y desde esa posición intenta imponer su pensamiento.

Su estilo es frontal, mediático y altamente ideologizado, pero en su agenda hay una clara embestida contra los gobiernos latinoamericanos de izquierda, particularmente de México donde se ha negado profundamente a ofrecer disculpas por las atrocidades de la Conquista y en cambio ha reivindicado a Hernán Cortés y a la hispanidad en su vertiente “civilizadora”.

Recién ha visitado México donde generó polémicas, fue confrontada por legisladoras en el un aeropuerto y por regidoras en eventos públicos… chocó con la presidenta Claudia Sheinbaum… y en uno de sus mensajes soltó: “Estamos aquí para celebrar la evangelización y el mestizaje”.

“Vengo de ese Madrid que hoy tiene a muchas Malinches, en el metro, en las calles, en los colegios, y me siento profundamente de ver a México y al resto de los países hispanoamericanos (…) en esos rincones de Madrid (…) El mestizaje es el mensaje de la esperanza y de la alegría”. Vaya ignorancia histórica.

Díaz Ayuso llegó a México tras descalificar a gobiernos latinoamericanos, a reducir los debates históricos a etiquetas y empujando una hispanidad basada en un añejo sentimiento español, cada vez menos frecuente en las nuevas generaciones, de superioridad y colonialismo sobre los latinoamericanos. Pero con algo que aquí nadie ha dicho.

Díaz Ayuso llegó a México severamente criticada por integrantes de la Asamblea de Madrid. Quienes le han cuestionado que haya viajado a nuestro país durante 10 días a costa del bolsillo de los madrileños, que haya viajado a insultar a los mexicanos “con un tufillo colonialista que mucho le caracteriza”, dice Mar Espinar, portavoz del PSOE en ese órgano colegiado.

Y hay más, fue fuertemente criticada por participar “en un acto evangelizador” junto con su amigo Nacho Cano y provocar a los mexicanos con su intención de homenajear, en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, a Hernán Cortés. Y además la acusan de pagar 310 mil euros del erario para que fuera invitada de honor a México y recibir medallas.

Le recordaron a Díaz Ayuso que su novio intento defraudar a la hacienda española y advirtieron que quizá pueda hacer negocios con empresarios mexicanos a partir de los servicios públicos de los madrileños, ah, y que su jefe de Gabinete sea citado a declarar mientras ella se pasea en la Riviera Maya.

Y le exigen dejar de hablar en nombre de todos los madrileños, que deje de avergonzarlos y que cumpla la ley.

Manuela Bergerot Uncal, portavoz de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, es firme al ir contra Díaz Ayuso: “Hay que ser fanática para ir a México a reivindicar a un conquistador medieval en pleno Siglo 21. Nuestra historia común con México merece una relación de respeto mutuo y no un performance colonial. México es un país soberano que merece respeto.

“Mas quisiera la vividora de Isabel Díaz Ayuso tener una cuarta parte del currículum de Claudia Sheinbaum. Mexico es un país amigo que acogió el exilio republicano cuando todo mundo le cerraba la puerta. México es la tierra de la libertad que acogió a los españoles que perdieron todo con el fascismo en España”.

En fin. Este es el perfil de un personaje de ultra derecha que visitó México y usó su investidura para hacer propaganda, desde la ignorancia y la indolencia histórica, en favor de un proceso histórico doloroso marcado por el abuso, la violencia y la imposición… festejando que haya miles de Malinches en el metro de Madrid.

RADAR

RESPONSABILIDAD SOCIAL. Nos hacen ver que en México hay iniciativas que no hacen ruido pero que transforman comunidades enteras todos los días. Una de ellas ocurre más de 900 veces al año y se trata del Programa Nacional de Voluntariado de The Home Depot, uno de los más grandes del país, con presencia en las 32 entidades.

Su objetivo, me comentan, es claro: recuperar espacios públicos y devolverles dignidad a las comunidades. Parques abandonados, escuelas deterioradas, centros comunitarios olvidados espacios que, tras una jornada de voluntariado, vuelven a ser puntos de encuentro, desarrollo y convivencia.

Los resultados del último año dimensionan el alcance de esta iniciativa: 392 jornadas enfocadas en rehabilitación de espacios, más de 250 escuelas mejoradas en todo el país, más de 90 parques rehabilitados, 52 albergues y asilos intervenidos, 39 asociaciones civiles fortalecidas y 9 hospitales apoyados.

Ojalá hubiera más iniciativas como esta que generen un círculo virtuoso, siempre en favor de la sociedad. ¡Bravo!

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