Cada vez son más las imágenes en redes sociales que revelan la realidad que atraviesa el país. La gente está harta, fastidiada de tanta corrupción, pero, sobre todo, de tanta impunidad.
El repudio al partido en el poder es generalizado. Ya no pueden esconder sus escándalos, ya no saben cómo defender lo indefendible y, tal y como dijera su líder moral y fundador: “el pueblo se cansa de tanta pinche transa”, y ya se cansó.
No sé usted, pero yo no recuerdo una crisis similar en el obradorato, y mire que ya es mucho decir después de todas las que han enfrentado. Ésta es diferente, ésta toca las fibras más sensibles del movimiento y lo sacude desde sus cimientos.
¿La razón? Tira por completo el discurso de: “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”, que tanto pregonara Andrés Manuel López Obrador. En Morena han hecho todo lo contrario, y la frase, lejos de invitar a la reflexión sobre lo que no se debe permitir en una democracia, hoy parece el manual a seguir de cómo destruir la confianza de tus simpatizantes y dinamitar tu capital político.
En los últimos días hemos sido testigos de este colapso, en prácticamente todos los frentes que tiene abiertos el Gobierno federal, están quedando exhibidos.
Y para muestra 3 botones.
Primero: El caso Rocha Moya.
Después de que en Palacio Nacional se aferraron, durante dos semanas, a decir que no había pruebas para acusar a los funcionarios morenistas de Sinaloa señalados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de tener vínculos con el narcotráfico, dos de los involucrados ya se entregaron.
Se trata del General de División retirado Gerardo Mérida, quien fuera secretario de Seguridad con Rocha Moya, y Enrique Díaz Vega, el que fuera su secretario de Finanzas.
Ambos decidieron llegar a un acuerdo con las autoridades estadounidenses y entregarse o, como diría un gran amigo, las pruebas llegaron a domicilio, ¡jajaja!
Segundo: El rechazo hacia Andy.
Abucheado e increpado por decenas de personas a su llegada al aeropuerto de Chihuahua, así fue recibido Andy López Beltrán, secretario de organización de Morena.
Con gritos de “fuera Morena”, rechiflas y empujones, el hijo de AMLO, incluso, protagonizó un momento que se volvió viral en redes sociales, cuando al intentar salir lo antes posible del lugar, cerró la puerta, de la camioneta en la que viajaba, a la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, quien también llegó a la entidad para encabezar la marcha en contra de la gobernadora Maru Campos.
Al final —y a pesar del acarreo— la convocatoria no fue la que los guindas esperaban y acabaron retirándose de la misma sin dar declaraciones.
Tercero: Las amenazas de la CNTE.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación nuevamente desafió al Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum, al anunciar que, como no llegaron a los acuerdos establecidos y no se cumplieron sus demandas, el próximo 1 de junio se irán a paro nacional.
Con esto queda claro que el aumento del 9 por ciento a sus salarios, anunciado por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, no fue suficiente para negociar y vendrá la huelga, además de que instalarán un plantón en el Zócalo capitalino.
En el baúl: El discurso quedó rebasado y las encuestas no mienten. Es momento de actuar, de desmarcarse, de no ser cómplice. El tiempo es ahora. ¡Por México!
Basta por hoy, pero el próximo lunes… regresarééé!!!
Los 10 y lo que se viene
