Mientras el Gobierno federal se empeña en la épica de la 4T ante desafíos inéditos; un Estados Unidos volátil y agresivo, un crimen organizado nacional expandido y una sociedad polarizada, Morena, el movimiento de Andrés Manuel López Obrador que logró llegar al poder, despilfarra su capital moral, que suponía su mayor activo.
A los operadores ejecutivos de la Presidenta Sheinbaum la vida se les va en sus encargos.
Los índices de violencia y homicidios bajan. La percepción sobre inseguridad no. La extorsión de mil rostros es el delito más renuente para someterse a una política de seguridad más integral y efectiva, ya no a la retórica.

• Zenyazen a la pista
Las negociaciones para que lo que del T-MEC quede sea, en términos comparados, lo mejor posible para el país, avanzan con más inteligencia que recursos y apoyos. La Secretaría de Economía dirige no una orquesta —bendita austeridad republicana—, pero sí un ensamble de talentos y voluntades para defender las fuentes de riqueza nacional ante un gigante herido y reactivo. Menuda encomienda.
A nivel financiero, el equipo responsable y su máxima estratega obran milagros hacendarios para contener una inflación que, entre guerras ajenas, militares y comerciales, no deja de empujar hacia arriba combustibles y otros insumos, encarece créditos productivos y alienta inversiones especulativas. Mantener el precio de gasolinas más demandadas le valen al Gobierno reconocimientos de los más destacados capitales nacionales.
Y esos mismos íconos de la productividad hecha en México anuncian apuestas de largo plazo, coinversión con el Estado para reflotar la producción de petróleo y derivados. Carlos Slim, en su conferencia anual, saludó la sobriedad de Claudia Sheinbaum en el ejercicio del poder. Apuntó a carencias de infraestructura y dinamismo en la creación de empleos y su lastre en la movilidad social.
Pues mientras en esos frentes millones laboran, la nueva élite del poder político demuestra que para ellos la 4T es sinónimo de aquella conseja popular en el priismo dorado: “Hasta que la Revolución nos hizo justicia”. Porque para esa burocracia dorada el tiempo es otro, las urgencias pasan por la ideología que sólo fragmenta a sus sectas.
El Morena que acompaña a la Presidenta Sheinbaum incrementa sus conquistas en la víspera del torneo de la FIFA. La CNTE, los transportistas, productores del campo, pensionados, fuerzas vivas que, aun fuera de las órbitas formales del partido, se alientan o apaciguan a conveniencia de ciertos liderazgos. Presión social de manual.
Legisladores guindas coyotean con las necesidades legales de la Presidencia. Reformas constitucionales exprés para corregir o perfeccionar las anteriores, que los mismos senadores y diputados confeccionaron. Y todo para ayer.
Andrés Manuel López Beltrán dejó el partido para ser diputado por Tabasco. Durante un año y siete meses no figuró por buenas razones. Ni creció. Un despilfarro hasta de marca. Entre prisas, lleva un mes sin reemplazo la Secretaría de la Mujer. Otro dispendio de retórica. Y así llegaremos al informe del 2 de junio.

Siguen cerrando las puertas

