Durante décadas, México dejó que el transporte ferroviario de pasajeros se convirtiera en una pieza secundaria dentro de su infraestructura de movilidad. Hoy, la administración de Claudia Sheinbaum intenta cambiar esa lógica mediante el Plan Ferroviario Nacional, una estrategia que busca recuperar rutas, conectar regiones y fortalecer algunos de los corredores económicos más importantes del país.
Uno de los proyectos más relevantes es el tren Saltillo-Nuevo Laredo, una obra de casi 396 kilómetros que unirá a Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas a través de una de las zonas industriales más dinámicas del norte de México. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), encabezada por Jesús Antonio Esteva Medina, estima una inversión superior a los 175 mil millones de pesos, 11 estaciones y una demanda cercana a los 7 millones de pasajeros al año una vez que entre en operación, prevista para 2028.
Esta semana se dio un paso importante para la construcción de este corredor. La Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado adjudicó la infraestructura ferroviaria auxiliar al consorcio integrado por Regiomontana de Construcción y Servicios (Recsa), dirigida por Humberto Armenta González; COMSA, presidida por Jorge Miarnau Montserrat; y VISE, encabezada por Pablo Villanueva, con una propuesta de 7 mil 152 millones de pesos. La adjudicación no sólo implica construir infraestructura complementaria. En realidad, se trata de la columna vertebral operativa que permitirá que el corredor funcione una vez que entren en circulación los trenes. Talleres, centros de control, bases de mantenimiento y zonas de inspección suelen permanecer lejos de los reflectores, pero son precisamente las instalaciones que determinan la confiabilidad, seguridad y continuidad de cualquier sistema ferroviario moderno.

Embajador con la verde
El proyecto también confirma que la apuesta ferroviaria del Gobierno federal comienza a traducirse en contratos y obras concretas. Apenas en abril, el mismo consorcio obtuvo la licitación para desarrollar las estaciones de Derramadero, Saltillo, Ramos Arizpe y García, consolidando una participación relevante dentro de uno de los corredores que busca fortalecer la integración económica entre el norte industrial de México y la frontera con Estados Unidos. La relevancia del tren Saltillo-Nuevo Laredo va más allá de la movilidad de pasajeros. La ruta atravesará algunos de los principales polos manufactureros, automotrices y logísticos del país, en una región donde el crecimiento industrial derivado del nearshoring ha elevado la presión sobre carreteras, cruces fronterizos y cadenas de suministro. Bajo esa lógica, el proyecto ferroviario aparece como una apuesta por ampliar capacidad, reducir tiempos de traslado y mejorar la conectividad regional. Todavía quedan años de construcción por delante, pero la señal es clara: mientras otros proyectos de infraestructura siguen en fase de planeación, el corredor Saltillo-Nuevo Laredo comienza a tomar forma como una de las obras emblemáticas del sexenio y como una pieza estratégica para el desarrollo económico del noreste mexicano.
Presentan Hut Run. Pizza Hut México y el equipo de béisbol Diablos Rojos del México presentaron oficialmente Hut Run, una alianza que busca trasladar la emoción de una de las experiencias deportivas más exitosas del país al hogar de los aficionados a través de una propuesta gastronómica inspirada en el club bicampeón. Como parte de esta colaboración, la cadena lanzó la nueva Hut Cheese de Cochinita acompañada de dip de mango habanero, disponible en 90 restaurantes de la Ciudad de México, fortaleciendo una relación comercial que cumple tres años y que busca conectar de manera más cercana con la afición escarlata. El lanzamiento contó con la participación de Miguel Ojeda, histórico receptor, exmánager campeón y una de las máximas figuras en la historia de la organización, quien respaldó esta iniciativa que une deporte, entretenimiento y gastronomía para llevar la pasión del diamante más allá del Estadio Alfredo Harp Helú.
Voz en off. Visa y Getnet van por hacer realidad el avance tecnológico en todas las estaciones del Metro y Metrobús de la Ciudad de México, para consolidar la aceptación de pagos con tarjetas internacionales, permitiendo que millones de turistas utilicen sus tarjetas de crédito y débito para acceder al transporte público de forma rápida y segura. La iniciativa, impulsada junto con el Grupo BID, la Condusef y la ABM, se complementa con una campaña de educación financiera encabezada por Jorge Campos para promover los pagos sin contacto, de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026. Durante las primeras pruebas, se registraron transacciones con tarjetas Visa emitidas en 78 países, consolidando a la capital mexicana como una ciudad más preparada para recibir visitantes internacionales y avanzar en la digitalización de la movilidad urbana...

El entuerto con Trump

