La Fiscalía Federal de Alemania ha presentado una acusación formal tras meses de investigación en donde acusa al gobierno de Ucrania de haber ordenado el sabotaje de los gasoductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2 el 26 de septiembre de 2022.
Esta es una dura acusación por parte de la fiscalía alemana que el gobierno de Ucrania ya ha negado. El presidente Volodímir Zelenski declaró que su gobierno aún no tiene la información necesaria para emitir una respuesta oficial respecto a este caso que agravó la guerra en su territorio.
Por su parte el gobierno de Vladimir Putin siempre ha sostenido que el único responsable del sabotaje en los gasoductos que conectan Rusia con Europa es Ucrania y la acusación de la fiscalía alemana respalda esta teoría.

• El Cuau “asesino”
Los fiscales alemanes aseguran que detrás del sabotaje se encuentra un exoficial del ejército ucraniano identificado como Serhii K., quien es considerado el líder operativo de la misión.
Además del exoficial ucraniano presuntamente participaron un capitán de embarcación, cuatro buzos especializados y un experto en explosivos. Lo más destacado es que según la fiscalía alemana este equipo de élite habría seguido las órdenes de organismos estatales ucranianos.
Como si se tratara de una serie de acción, el equipo entró a Alemania con documentos falsificados, alquilaron un velero del modelo Bavaria Cruiser en el puerto alemán de Rostock y dentro de la embarcación transportaron los explosivos militares que presuntamente se utilizaron en el sabotaje en las inmediaciones de la isla danesa de Bornholm, en el Mar Báltico.
Posteriormente, los buzos que conformaban el equipo colocaron las cargas explosivas sobre los gasoductos para realizar las detonaciones que destruyeron el Nord Stream 1 y el Nord stream 2 para dejarlos inutilizables.
En las investigaciones alemanas se asegura que el objetivo principal del sabotaje en los gasoductos era impedir que Rusia continuara exportando gas hacia Europa para reducir las ganancias energéticas de Moscú y que se viera mermada la financiación a la guerra contra Kiev.
Serhii K. fue detenido en Italia en 2025 y después fue trasladado a Alemania, donde actualmente permanece en custodia en espera de uno de los juicios más importantes desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania. El acusado rechaza todos los cargos y niega haber participado en esta impresionante operación.
A su vez, Ucrania niega categóricamente haber participado en este sabotaje porque se considera un crimen de guerra al ser un ataque frontal contra un objetivo civil que está protegido por el Derecho Penal Internacional al ser una infraestructura energética.
El sabotaje de los gasoductos es muy relevante porque tuvo consecuencias tanto económicas como geopolíticas. La exposición interrumpió una de las rutas de suministro de gas ruso más importantes hacia Europa, agravando la crisis energética que atravesaba el continente tras la invasión a Ucrania.
El sabotaje también incrementó la tensión diplomática entre Rusia, Ucrania y los países europeos que se acusaban unos a otros de haber causado la inutilización del gasoducto.
Por ese motivo resulta muy relevante esta acusación formal de la fiscalía alemana que le podría dar la razón a Rusia para poder reclamar compensaciones económicas a su principal enemigo.

Se acerca la terca realidad

