QUEBRADERO

¿Para cuánto alcanza defenderlo?

Javier Solórzano Zinser │ *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón
Javier Solórzano Zinser │ *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: La Razón de México

La 4T plantea en el tema del retiro de las visas el respeto de la soberanía, a la no injerencia, el uso político de ello y que es sólo un trámite administrativo.

Se trata de hacer a un lado las bases legales de EU. A partir de la revocación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán se han dedicado a defender al hijo del expresidente bajo estos supuestos, haciendo a un lado, cualquier otra interpretación respecto al retiro de la visa.

Con ello, hacen a un lado investigaciones o indagatorias sobre los motivos que puede tener la revocación. Se ha defendido a López Beltrán como un asunto de Estado a diferencia de lo que sucedió con el retiro de visas a otros personajes.

Por ahora sólo la justicia estadounidense sabe hasta dónde han llegado sus determinaciones. Podría ser que los afectados, en algunos casos, no lo sepan, ya sea porque no se los han comunicado o porque no han ido de shopping a EU, por como andan las cosas no lo van a intentar.

El asunto lo dirigen hacia una perspectiva injerencista para centrar el debate en la soberanía, espacio que en tiempos actuales se convierte en una fuente de resonancia interna.

Es un concepto que particularmente ante EU siempre resulta rentable, porque además de echarlo adelante como una arenga social de la mano del nacionalismo, y hasta “de la defensa de la patria”, en el radar nacional queda muy claro que a lo largo de la historia nuestros vecinos han tenido y tienen como una de sus estrategias de política exterior el expansionismo, con todo lo que esto conlleva.

Bajo las actuales condiciones que se viven en EU, la injerencia que puede llevar a cabo en otros países es una posibilidad real. La influencia de Trump ha encontrado terreno fértil en algunas naciones de América Latina, lo que le ha permitido ser un factor en los procesos electorales en Colombia, Argentina, Bolivia, Chile, Perú, incluso en Centroamérica.

Ha encontrado el hartazgo entre los ciudadanos de años de gobiernos de izquierda, que no han respondido a las innumerables promesas que hicieron. El voto en contra es sinónimo del repudio, a la vez que se fortalecen por el apuntalamiento que Trump les “ofrece”.

El Gobierno mexicano apela a la soberanía y al repudio en contra del injerencismo porque no quiere que se abra por ningún motivo ninguna puerta a la oposición. Defiende a personajes señalados no tanto, presumimos, porque pudiera creer en su eventual inocencia, lo hace para defender su proyecto de gobierno al que se le hacen grietas cuando aparecen las denuncias, externas que no internas, desde el exterior.

Pudiera ser que el Gobierno, a pesar de que tenga evidencias de que muchos de los personajes señalados pudieran ser eventualmente responsables de delitos, opte por no preguntárselo. Lo que está haciendo es cerrar la puerta a un costo alto, porque las denuncias llegarán tarde que temprano y todos nos acabaremos preguntando cómo es que sabiendo en el exterior tantas cosas sobre los personajes de México no se supiera.

Nadie puede estar en contra de la defensa de la soberanía. La cuestión es que, si bien hay riesgos de intromisión en el país, quizá en algunos casos apoyados por una derecha trasnochada, no se puede apelar a conceptos que se usan para proteger a personajes que están señalados y que en nuestro propio país hay indicios de ello.

El caso López Beltrán se ha convertido en un galimatías. Van varias ocasiones en que la Presidenta se enreda con ello. Se ha hecho un asunto de Estado, un tema de un ciudadano sin cargo alguno, al cual lo que lo protege es el apellido, y, por ende, todo lo que tiene que ver con el tótem.

RESQUICIOS.

Al igual que Arturo Zaldívar, quien renunció a la Corte por razones personales para irse corriendo con la candidata Claudia Sheinbaum, Mónica Soto también esgrime razones personales. Lo paradójico es que en ambos casos se establece que la renuncia debe ser por causas “graves”.

Temas:

Google Reviews