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Arturo Damm Arnal

Consecuencias

PESOS Y CONTRAPESOS

Arturo Damm Arnal
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Por:
  • Arturo Damm Arnal

Se aprobó, en la Cámara de Diputados, la contrarreforma eléctrica. Comento algunas de sus consecuencias.

Es inconstitucional (Art. 28) porque, al relegar a un segundo plano a las empresas privadas que generan electricidad de manera más barata (económica) y más limpia (ecológica) que la CFE, limita la competencia.

Viola, por modificar la regulación de tal manera que las inversiones privadas en la generación de electricidad resultan inviables, y por darle prioridad a la CFE sobre las empresas privadas, el T-MEC.

Privilegia la generación, de parte de la CFE, de electricidad cara, lo cual ocasionará presiones inflacionarias, que complicarán la tarea del Banco de México, que consiste en “procurar la estabilidad en el poder adquisitivo de la moneada nacional”.

Privilegia la generación, de parte de la CFE, de electricidad sucia, incumpliendo el Acuerdo de París y la Ley de Transición Energética.

Afectará a las finanzas del gobierno, ya que éste subsidia el precio de la electricidad, sobre todo tarifas residenciales y agrícolas, subsidio que tendrá que ser mayor si, tal y como sucederá, aumenta el precio de la electricidad.

Ocasionará amparos y pleitos legales que generarán “ruido”, que espantará, todavía más, a las inversiones directas, y no solo en la industria eléctrica, sino en toda la economía, porque esos pleitos y amparos serán la muestra, una más, de la ausencia del Estado de Derecho y de la presencia del Estado de chueco. Y nada espanta más a las inversiones directas que ese Estado, el de chueco.

Seguramente, dada la inconstitucionalidad de la contrarreforma, el asunto llegará, por vía de la controversia constitucional, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que tendrá que declararla inconstitucional, tal y como lo hizo el pasado 3 de febrero cuando declaró inconstitucional la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional, propuesta el año pasado por la secretaria de Energía, Rocío Nahle, y que pretendía lo mismo que se pretende con la contrarreforma eléctrica: limitar lo más posible, en beneficio de la generación cara y sucia de la CFE, la generación limpia y barata de las empresas privadas.

Perjudicará la competitividad del país que depende, entre otras cosas, de los precios de los energéticos, incluida la electricidad, competitividad que consiste en capacidad de la nación para atraer, retener y multiplicar inversiones directas, de las cuales dependen la producción, el empleo y el ingreso, que también se verán afectados por la contrarreforma.

Por último (y esto por falta de espacio) la contrarreforma afectará nuestro bienestar, tanto por el lado de la salud (electricidad más contaminante), como de la economía (electricidad más cara).