Javier Solórzano Zinser

Medios públicos

QUEBRADERO

*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Javier Solórzano Zinser

Saltillo.- Regularmente se reúnen en diferentes estados del país la Red de Radiodifusoras y Televisoras Educativas y Culturales de México, no lo había podido hacer recientemente por la pandemia lo que no impidió la comunicación.

Los encuentros son de importancia, porque permiten conocer lo que se está haciendo en cada uno de los estados. Durante mucho tiempo los medios públicos han padecido ser instrumento de los gobiernos en turno antes que cumplir con la función social, cultural, informativa y de entretenimiento para las cuales han sido concebidos.

Las cosas han ido cambiando, porque se han ido profesionalizando. Los medios públicos tienen el gran problema del presupuesto, lo que hace la diferencia es el trabajo de equipo y mantener una sistemática relación entre ellos.

Un factor importante es que la mayoría de ellos tienen una cobertura casi total en sus estados. En tiempos difíciles como huracanes y temblores se convierten en el medio de comunicación por excelencia, los ciudadanos saben que a través de ellos a toda hora pueden conocer el estado de las cosas.

El intercambio de programas, series, documentales y todo tipo de información permite que quienes estén limitados para desarrollar su barra programática puedan armar a lo largo del día una programación que permita atender las demandas de las audiencias.

No es sencillo para los medios públicos sobrevivir y mantener una distancia con el poder político. Sin dudar que todavía podrían presentarse escenarios lamentables entre las y los gobernadores queriendo de manera unilateral imponer sus criterios por encima del sentido que tienen; las cosas han evolucionado. 

No hace mucho algunos gobernadores utilizaban los equipos de los sistemas de radiodifusión para que grabaran los 15 años de sus hijas o la boda de algún compadre. No había manera de plantear lo contrario, a pesar de que el equipo estuviera comprometido para algún tipo de trabajo propio de los quehaceres de los medios públicos.

Uno de los problemas está en la organización interna, es claro que en la medida en que se institucionalicen estarán mejor organizados y desarrollar instrumentos colaterales como consejos consultivos y defensores de las audiencias. El Canal del Congreso es un ejemplo de un manejo institucional. Su trabajo es analizado y definido a través de una comisión bicamaral compuesta de manera equitativa por quienes integran el Congreso.

En algunos estados se han dado saltos de enorme relevancia. La razón está en el respeto que los gobernantes tienen hacia el trabajo y función de los medios públicos, un factor a atender es el de la continuidad. Guanajuato es ejemplo de ello.

Lo que frena el desarrollo institucional pasa a menudo por quienes son elegidos para dirigir los sistemas estatales. Se acaba por colocar al frente de ellos a personajes que no tienen que ver directamente con el trabajo de los medios, siendo que en todos los estados del país se ha desarrollado una profesionalización en la materia, la cual alcanza a los egresados de las universidades en los estados.

La reunión en Saltillo ha servido para que las radios y televisoras públicas y las universidades muestren el material que han venido produciendo a lo largo del año después de la pandemia. Algunos trabajos son extraordinarios, los cuales se han logrado producir en medio de la brutal adversidad.

Lo que es definitivo es que si los medios públicos son considerados propiedad del gobierno en turno pierden su esencia y su sentido. El siguiente paso es su definitiva profesionalización e institucionalización, mientras no se logre estarán atados a los gobiernos en turno con los caprichos e imposiciones que esto conlleva.

RESQUICIOS

Más que creer que hay un boicot o cosa parecida contra el gobierno por la desorganización en el aeropuerto de la capital, somos de la idea que antes que el gobierno si alguien lo padece somos los ciudadanos, todo indica que alguien nos anda boicoteando.