Se sacude el sector salud en Argentina tras revelarse una red de sustracción de fármacos controlados operada por los médicos anestesiólogos Hernán Boveri y Delfina Lanusse.
La investigación apunta a que la pareja aprovechaba su posición de confianza en instituciones hospitalarias para desviar sustancias de uso estrictamente medico.
El caso ha generado impacto en la comunidad médica, se puede agravar la situación ante la posibilidad de que estas prácticas estén vinculadas con el deceso de uno de los médicos cercanos a los anestesiólogos.

¿De qué se les acusa?
Las investigaciones han revelado un esquema de desvío de sustancias controladas que eran propiedad de las clínicas donde los implicados trabajaban.
Entre los fármacos sustraídos destacan el fentanilo, propofol y ketamina, sustancias de uso exclusivo hospitalario destinadas a la sedación y anestesia profunda.
El acto delictivo consistía en aprovechar su acceso legal a la farmacia de los quirófanos para solicitar dosis mayores a las requeridas por los pacientes, mientras que el supuesto “sobrante” era desviado.
El destino final de estas drogas no era el narcomenudeo tradicional, sino el consumo personal y la distribución en fiestas privadas dentro de su círculo social cercano.
El caso llamó la atención tras la muerte por sobredosis de un médico residente, identificado como Alejandro Salazar, apodado “Alito”. La justicia de Buenos Aires investiga actualmente si existe una relación directa entre el robo de estos fármacos y el fallecimiento de Salazar.
¿Quiénes son Hernán Boveri y Delfina Lanusse?
Los señalados en este proceso son profesionales que contaban con una amplia trayectoria en centros de salud de prestigio en Argentina.
Hernán Boveri era un ex médico del área de Anestesiología del Hospital Italiano de Buenos Aires con experiencia previa en instituciones de alto nivel y reconocimiento en el gremio.
Por su parte Delfina Lanusse era residente de tercer año de la misma especialidad en la misma institución y pareja sentimental de Boveri.
Con ambos personajes trabajando en el mismo hospital, gozaban de acceso libre a zonas de suministro de medicamentos controlados.
Proceso judicial y avances de la investigación
Las irregularidades surgieron tras reportes de conducta errática de los médicos y auditorías que confirmaron el faltante de propofol y fentanilo.
Las autoridades tienen chats de WhatsApp donde los imputados presuntamente coordinaban el robo de ampolletas y presumían su uso en eventos sociales a cambio de dinero, ofertándolo como una experiencia recreativa.
Los doctores Delfina Lanusse y Hernán Boveri tienen prohibido salir del país por orden del juez Sánchez Sarmiento, llevando su proceso en libertad.
Aunque ambos negaron los hechos en sus declaraciones de marzo, sus defensas buscan desestimar las pruebas presentadas por el Hospital Italiano, institución que originó la denuncia penal en Argentina.


