En medio de las tensiones de Estados Unidos e Israel con Irán, desde el espacio el astronauta canadiense Jeremy Hansen señaló que la humanidad debe trabajar en conjunto para crecer, en lugar de dedicarse a destruir.
“Hemos visto cosas extraordinarias, cosas que pensé que podíamos ver y otras que jamás imaginé, pero esto no ha cambiado mi perspectiva con la que me lancé, que vivimos en un planeta frágil, que somos muy afortunados de vivir en el planeta Tierra. Nuestro propósito como humanos es encontrar la alegría, elevarnos juntos en lugar de destruir; estando aquí eso no cambia”, dijo anoche Jeremy Hansen, quien junto con el resto de la tripulación de Artemis II ofreció una conferencia de prensa desde la nave Orión.
Al hablar de lo que vivieron durante el tiempo que orbitaron la Luna el pasado lunes, expresaron que todavía hay mucho que procesar, pues es impresionante lo que han observado. “Es increíble ver tu planeta desaparecer detrás de la Luna.
“Nos tomamos tres o cuatro minutos para reflexionar dónde estábamos; es una sensación surrealista. Ni siquiera hemos comenzado a reflexionar sobre esta misión; hay mucho por procesar”, compartió el comandante Reid Wiseman, quien detalló que durante los 40 minutos que perdieron conexión con el equipo en la Tierra, procesaron los datos que recabaron, pero también tuvieron tiempo para comer galletas.
Por su parte, el piloto Victor Glover contó: “Observamos simulaciones asombrosas hechas por el equipo para cuando viéramos el eclipse, pero mirarlo desde el lado lejano de la Luna nos asombró”.
Asimismo, el piloto compartió: “No he comenzado a procesar lo que hemos pasado, nos quedan dos días más. Atravesar la atmósfera en una bola de fuego es asombroso. Son recuerdos para toda la vida; voy a hablar de estas cosas el resto de mi vida”.
Los astronautas destacaron que su principal aportación con esa misión es dejar un legado para las futuras generaciones de personas que hagan exploraciones en la Luna.
“Esto es una carrera de relevos; planeamos pasar la estafeta al próximo equipo. Hemos sido diligentes en tratar de mejorar todo con el objetivo de que funcione para los siguientes tripulantes. Queremos que estén preparados para el éxito, no sólo la tripulación, sino todos. Esperamos haber hecho lo mejor, porque poner a humanos en este vehículo no es fácil; esperamos haberlo aprovechado”, comentó Christina Koch.
La tripulación se dio tiempo de contar cómo vivió la propuesta de nombrar Carroll a un cráter, en honor a la esposa de Wiseman, quien murió a causa de cáncer.
“Fue poderoso. Mis compañeros se acercaron en el Kennedy Space Center y me dijeron que querían hacer esto. Cuando Jeremy deletreó el nombre, me abrumó de emoción, todos nos derrumbamos. Ése fue el momento culminante para mí, fue cuando estuvimos más unidos”, dijo el comandante.