No paró de molestarme hasta que lo denuncié: Carolina

Al alza, las capitalinas víctimas de acosadores o abusadores sexuales

La fiscalía local informa que en 2018 registró en total dos mil 460 afectadas y para 2023 aumentó a cuatro mil 978; jóvenes cuentan las violencias que sufrieron por parte de un amigo, un novio y un jefe; Tláhuac, con más casos

Dos jóvenes lloran frente a un tendedero con fotos de presuntos agresores de mujeres, en 2022.
Dos jóvenes lloran frente a un tendedero con fotos de presuntos agresores de mujeres, en 2022. Foto|Cuartoscuro

Entre 2018 y 2023, las mujeres víctimas por acoso sexual aumentaron 296 por ciento, mientras que las de abuso sexual, 72.1 por ciento, de acuerdo con la coordinación general de Investigación de Delitos de Género y Atención a Víctimas de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.

El órgano local indicó vía transparencia que durante este periodo el acoso sexual pasó de 331 víctimas a mil 312 y el abuso sexual, de dos mil 129 a tres mil 666.

  • El Dato: De acuerdo con el Código Penal local, quien sea sentenciado por abuso sexual debe registrarse en el Registro Público de Personas Agresoras Sexuales.

En 2022, Carolina levantó una denuncia ante la fiscalía capitalina tras ser víctima de este delito. La joven explicó a La Razón que su agresor fue su compañero del Colegio de Ciencias y Humanidades-Plantel Vallejo, Emiliano “N”, quien en un principio se acercó de manera amable, pero, conforme pasó el tiempo, abusó de su confianza, pues la retrataba sin su consentimiento. Ella se alejó de él.

La víctima mencionó que un día ambos se encontraban sentados en las áreas verdes del plantel, ella hacía una de sus tareas y estaba distraída cuando escuchó que otra de sus amigas se acercó a saludarla y volteó, en ese momento vio que la cámara del sujeto apuntaba hacia sus piernas.

“Lo consideraba un buen amigo, pero cambió todo cuando una vez lo caché tomándome una foto por debajo de la falda. A partir de ahí comenzó a obsesionarse y no paró de molestarme hasta que lo denuncié”, recordó.

Luego de la pandemia, las víctimas por abuso y acoso sexual repuntaron en la capital y las cifras fueron mayores a años previos.
Luego de la pandemia, las víctimas por abuso y acoso sexual repuntaron en la capital y las cifras fueron mayores a años previos. ı Foto: La Razón

Carolina mencionó que, al no ceder a sus disculpas, Emiliano “N” insistió en mantener la relación de amistad y la seguía a su domicilio o frecuentaba lugares en donde ella se encontraba, también la hostigaba por llamadas telefónicas y redes sociales.

La joven consideró que es importante denunciar para prevenir cualquier situación y protegerse a sí mismas a través de diversas medidas de protección, pues “ir a denunciar fue la única manera que paró su acoso, en cuanto se le notificó le dio miedo y se alejó”.

De acuerdo con el artículo 179 del Código Penal de la Ciudad de México, el acoso sexual es un delito cometido cuando una persona pide favores sexuales “para sí o para una tercera persona o realice una conducta sexual indeseable para quien la recibe”. La pena por esto es de entre uno y tres años de prisión.

Los datos de la Fiscalía muestran que si bien en 2020, año en el que los Gobiernos federal y capitalino aplicaron medidas para evitar contagios por Covid-19, las víctimas mujeres por abuso sexual fueron dos mil 340, 637 menos que un año previo, para 2021 y la reactivación de actividades el número aumentó tres mil 75. La tendencia al alza continuó hasta 2023. Para 2024, las mujeres afectadas fueron mil 980.

La más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, de diciembre, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, muestra que, a nivel nacional, Tláhuac tiene la mayor población femenina, 34 por ciento, que en el segundo semestre de 2024 enfrentó alguna situación de acoso o violencia sexual en lugares públicos.

  • 2 mil 820 víctimas por abuso y acoso sexual suman en la ciudad desde 2018
  • 6 años puede ser la pena en contra de quien cometa un acto de abuso sexual

Los datos generales del estudio muestran que, 16 por ciento de las mujeres mayores de 18 años en el país recibió “piropos groseros u ofensivos de tipo sexuales”. Además, 6.4 por ciento denunció haber recibido mensajes o le hicieron publicaciones con insinuaciones sexuales, insultos u otras ofensas de este tipo.

Mariana relató que en una ocasión su expareja la privó de la libertad en un hotel de la alcaldía Cuauhtémoc. Expuso que Juan Pablo “N” solía ser celoso y constantemente le pedía su celular para revisar sus mensajes de WhatsApp y redes sociales y a pesar de que no encontró ningún indicio de infidelidad le reclamó, pues pensó que ella borró la supuesta evidencia.

“Cuando comenzó con su desconecte me quise salir de la habitación, pero se me puso encima y me aventó a la cama, se me montó encima y puso sus rodillas sobre mis antebrazos inmovilizándome, quería que a fuerza tuviéramos relaciones y como me negué me dijo que si era porque ya estaba con alguien más.

“Cuando salí de esa relación me di cuenta que normalicé mucha violencia y que hasta pude haber denunciado muchas cosas, pero simplemente lo dejé pasar, porque ya no quería saber nada de ese tema”, dijo.

De acuerdo con la Fiscalía capitalina, en los últimos años no hubo carpetas de investigación por el delito de hostigamiento sexual; no obstante, hay casos en espacios laborales no denunciados.

Una joven de 24 años, quien pidió mantener su nombre en anonimato, compartió que en el call center en el cual laboraba sufrió de hostigamiento sexual, pues su jefe le mandó mensajes con supuestos halagos y los cuales subieron de tono.

La capitalina sostuvo que le gustaba subir fotografías a sus estados de WhatsApp, a los que siempre reaccionaba su jefe y en una ocasión le hizo comentarios acerca de su cuerpo, a lo cual reaccionó de forma indignada.

“Una vez subí una foto con unas compañeras del trabajo y el señor me puso: ‘tú eres la más buena de todas’. Le contesté con unos signos de interrogación y ahí quedó, fue un viernes, luego el lunes actuó como si nada hubiera pasado, pero yo me sentía muy incómoda y no me aguanté y lo confronté.

“Cínicamente él me dijo que debería sentirme afortunada, porque yo tenía las posibilidades que las demás no, me insinuó que podría ayudarme a entrar a un mejor trabajo si me portaba ‘amable’, quedé en shock, traté de sobrellevarlo, porque necesitaba el trabajo, pero renuncié a la semana”, recordó.

La mujer explicó que optó por no denunciar debido a que no confía en las autoridades, explicó que ha sido testigo que los funcionarios han revictimizado a las afectadas, por lo que sostuvo que únicamente perdería tiempo e incluso podría salir más afectada por una posible mala respuesta de la fiscalía local.


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