“Huele como a cuando un cuerpo se está descomponiendo”, afirmó Marisela Rodríguez, abogada que acude constantemente a Ciudad Judicial y tiene que pasar afuera del Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses (Incifo) en la colonia Doctores, alcaldía Cuauhtémoc, donde comerciantes aseguran que el mal olor se percibe desde hace más de 10 años, pero se intensificó desde noviembre de 2025.
En un recorrido en las inmediaciones del lugar, La Razón observó cómo hay transeúntes, quienes se cubren la nariz al caminar por ahí e incluso algunos aceleran el paso. Capitalinos coincidieron en que el aroma es habitual y que hay días en los que éste se intensifica y resulta desagradable.
- 65 Años tiene de existencia el Incifo, que antes se llamó Semefo
“Yo paso por aquí cada que vengo a los juzgados y me pongo la playera en la nariz, porque huele feo, ahorita hasta ‘huele bien’, porque hay otros días que es insoportable el hedor y me genera hasta asco”, dijo la litigante.
El Incifo informó vía transparencia a este diario que cuenta con tres cámaras frigoríficas para almacenar hasta 188 cuerpos y partes humanas, además tiene 10 estaciones en operación para hacer necropsias que operan todo el día y todo el año.
De acuerdo con el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, en 2025 ingresaron al Incifo siete mil 170 restos para estudios de necropsia, una cifra ligeramente menor a los siete mil 469 registrados un año antes, el número más alto desde 2010.
- 150 cadáveres en calidad de desconocidos han llegado al Incifo en 2026
La institución aseguró que los protocolos sanitarios para el manejo, almacenamiento y conservación de cadáveres se apegan a la Ley General de Salud, su reglamento en materia de control sanitario de la disposición de órganos, tejidos y cadáveres, así como a la NOM-087-SEMARNAT-SSA1-2002, que establece los lineamientos para el manejo de residuos peligrosos biológico-infecciosos.
Afuera, sobre la Avenida Niños Héroes y la calle Dr. Liceaga las personas critican los malos olores e incluso algunos tienen que soportarlo, pues laboran en la zona.
“Sí huele a muerto, aunque hoy no tan fuerte. Yo trabajo aquí hace muchos años y esto no es nuevo, tiene por lo menos 10 años, el tiempo que llevo yo y no se quita”, dijo Juan, un vendedor de comida.
- EL Dato: Atrás del Incifo se encuentra el Centro de Atención Integral para la Búsqueda de Personas, en donde se llega a percibir el olor fétido cuando hace viento.
El protocolo que usa el Incifo para el manejo y resguardo de cadáveres se rige por el Reglamento de la Ley General de Salud en materia de control sanitario de la disposición de órganos, tejidos y cadáveres de seres humanos, vigente desde 1985, el cual establece condiciones mínimas para su conservación y manejo.
De acuerdo con el artículo 95 de esta normativa, las instituciones que trabajan con cuerpos deben contar con anfiteatros equipados con sistemas que garanticen su adecuada preservación, así como con mecanismos de ventilación capaces de eliminar los olores generados durante su manejo.
El reglamento también obliga a disponer de espacios seguros para el depósito de cadáveres o sus partes, además de al menos un vehículo adecuado para su traslado, con el fin de asegurar condiciones dignas en su movilización.
En junio del año pasado, trabajadores del Incifo no sólo denunciaron el presunto trato inhumano de los cuerpos por parte de Andrés Oriol Morales, quien era subdirector de Tanatología, también difundieron fotografías y videos de estos hechos.
En el marco de esta situación, algunos trabajadores también denunciaron el mal olor no sólo afuera, sino dentro del lugar, tal como informó Grupo Animal.
En las calles, la situación es similar, pues Elisa, una mujer en situación vulnerable, contó que, ya está acostumbrada al aroma fétido; no obstante, reflexionó sobre la situación que padecen quienes sólo pasan por el sitio.
“Vivo aquí en la banqueta y ya me acostumbré. Pero yo sí me quedo pensando en las familias de esos muertitos, porque hay gente que pasa y se asquea del olor de los hijos de alguien”, mencionó.
En la solicitud de transparencia este diario pidió al Incifo detallar los recursos que son invertidos al mantenimiento de las cámaras frigoríficas y el nombre de la o las empresas encargadas de esta labor, pero no proporcionó los datos, pues afirmó que hay una “imposibilidad material y judicial” por los ajustes a las estructuras orgánicas en instancias judiciales.
Además, en el sitio web del instituto esta información no existe, debería estar el rubro XXIX del artículo 121 en una hoja de cálculo; sin embargo, está vacía.
Sobre el hedor afuera de las instalaciones, la institución, sostuvo que entre 2012 y 2025 no tiene conocimiento de quejas relacionadas con malos olores o condiciones insalubres en sus instalaciones.
SIN QUERELLAS. La fiscala capitalina, Bertha María Alcalde Luján, respondió a pregunta de La Razón que se trabaja en el Centro de Resguardo Temporal para que los cuerpos no pasen mucho tiempo en el Incifo. Esto, aclaró, forma parte de la Estrategia de la Ciudad de México para la Búsqueda y Localización de Personas 2025 impulsada por el Gobierno capitalino.
De acuerdo con la funcionaria, a esto se suman las acciones para la exhumación de cuerpos y restos del Panteón Civil de Dolores, en Miguel Hidalgo, que fue una exigencia de colectivos para evitar que alguna de las personas que están en la fosa común estén en calidad de desaparecidas.
“Esto está relacionado también con la pregunta del instituto y los posibles malos olores que, adelanto, no tenemos una denuncia identificada sobre ese caso.
“No obstante, estamos trabajando para poder contar con un Centro de Resguardo Temporal que permita que los cuerpos que tiene el Incifo no tengan que permanecer tanto tiempo ahí en lo que se hacen las labores de identificación de los cuerpos y puedan estar en un centro donde se puedan hacer las inhumaciones individuales”, mencionó.



