Censo de la PAOT

Hay 143 árboles del Centro que ponen en riesgo a personas

ESTOS EJEMPLARES están muertos en pie, reporta la procuraduría; la bióloga de la UNAM Ivonne Olalde destaca la mala planeación urbana; de fresno, los troncos de más riesgo

UN FRESNO inclinado y con la raíz levantada está en la calle Las Cruces. Foto: Fernanda Rangel|La Razón

El Centro Histórico de la Ciudad de México enfrenta un deterioro de su arbolado que va más allá de las plagas, ya que un nuevo censo hecho por la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) permitió identificar 238 árboles catalogados como de riesgo, de los cuales 143 están muertos en pie y 95 presentan condiciones fitosanitarias y estructurales que los hacen irrecuperables.

La autoridad reportó que el total de ejemplares presenta afectaciones en raíces, tallos o copa por diversos factores, entre ellos malas podas, daños mecánicos y problemas fitosanitarios relacionados con muérdago, gusanos barrenadores, descortezadores y hongos causantes de pudrición.

  • El Dato: La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció el miércoles que durante su administración se plantarán un millón de árboles nativos en zonas urbanas de la capital.

Para la bióloga de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Ivonne Olalde, las plagas son sólo una parte del problema. Atribuyó el deterioro a años de mala planeación en suelo urbano.

“El árbol no tiene la culpa, es mala planeación a lo largo de los años. Un árbol puede pasar fácilmente los 100 años de edad y una administración tiene tres o seis años. Entonces, cuando se hacen estas reforestaciones o la introducción de ejemplares, no tenemos una buena paleta para escoger la especie adecuada a cada sitio”, mencionó a La Razón.

  • 24 tramos de calles del Centro no tienen arbolado

La experta mencionó que en el Centro Histórico los árboles fueron colocados en espacios que muchas veces no tienen las dimensiones necesarias para desarrollar sus raíces y copa, con poco sustrato bajo tierra y poco espacio lateral para permitir la infiltración de agua, mientras que en la parte superior deben desarrollarse entre cables, luminarias y anuncios.

“Cuando se ponen son generalmente árboles pequeños de dos o tres metros, pero como el fresno podrían crecer 25 metros de alto o más”, explicó.

  • 618 sitios detectó la PAOT para colocar nuevos árboles

La PAOT reportó que los 238 árboles en riesgo son de 22 especies. Los árboles con más daños son los fresnos con 42 casos, el olmo chino, con 28; astronómica, 25 y Liquidámbar, 21.

Ivonne Olalde dijo que el número de fresnos afectados también responde a que es una especie abundante en la ciudad.

En un recorrido, este diario observó en la zona de papelerías del Perímetro A las malas condiciones de árboles cercanos a las inmediaciones de Izazaga.

Las plantas tienen armellas y clavos incrustados para sostener lonas y toldos de puestos de comida y papelería, así como rafia y cuerdas abandonadas; otros presentan cables de telefonía en desuso e incluso enchufes de luz.

ALGUNOS EJEMPLARES están tan inclinados que chocan con inmuebles y cables. ı Foto: Fernanda Rangel|La Razón

También hay ejemplares con basura, residuos y manchas de grasa en la base, así como espacios de plantación reducidos y cajetes que acumulan agua.

A las afectaciones provocadas por las actividades comerciales de la zona se suman daños mecánicos, pues algunos troncos presentan pérdida de corteza donde fueron golpeados por vehículos o camiones, mientras que otros tienen marcas asociadas al uso de cuerdas y amarres.

Destaca un árbol inclinado que no está marcado “en riesgo” en el censo, ubicado en la calle Los Rosales, casi esquina con Izazaga. Es un fresno de más de 20 metros de altura que ya levantó la banqueta.

Colonos y trabajadores de la zona aseguraron que han solicitado su retiro desde la administración de Enrique Peña Nieto y que han presentado nuevos reportes ante el Gobierno capitalino.

Carlos, uno de los vecinos, dijo que el fresno genera afectaciones relacionadas con el suministro de agua y que sus ramas han golpeado en repetidas ocasiones las ventanas de los inmuebles cercanos, entre ellos su departamento.

Sin vida ı Foto: Especial

“Con los vientos, las ramas rompieron las ventanas. Ya ni las cambiamos, porque va a volver a pasar y mejor le ponemos un periódico o bolsas de plástico”, relató.

Sobre este caso, el biólogo y director de Vinculación Ciudadana de la PAOT, Roberto Muñoz Cruz, dijo que la clasificación de riesgo se realiza conforme a la Norma Ambiental NADF-001-RNAT-2012 y que no todos los árboles identificados necesariamente deben ser derribados. Explicó que un árbol inclinado no necesariamente es uno de riesgo. La evaluación debe considerar sus características y las condiciones del sitio.

La norma contempla como condición de riesgo una inclinación reciente superior a 20 grados cuando además existen factores como un anclaje insuficiente de las raíces, raíces reprimidas o expuestas y una copa fuera de balance.

En el caso de los árboles altos, Muñoz Cruz señaló que una alternativa preventiva puede ser la poda para reducir el peso de la copa y disminuir los riesgos ante viento y lluvia.


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