Requiere juntar en dos meses 5 mdp

En vilo, escuela de perros guía por deudas y líos con terreno

DÉFICIT del plantel especializado en México amenaza entrenamiento de canes; requiere 5 mdp para continuar apoyo a invidentes; adeuda cuotas a IMSS, SAT...

Dos labradores juegan en el área verde que tiene el colegio.
Dos labradores juegan en el área verde que tiene el colegio. Foto: Fernanda Rangel|La Razón

Tommy es un labrador negro de año y medio. Camina junto a su entrenador, José Rivera, mientras esquiva puestos de tacos sin distraerse con la carne, se detiene ante una rama que podría golpear a su instructor, identifica escalones y grietas, busca rutas seguras cuando encuentra obstáculos y aplica la desobediencia inteligente para proteger a quien esté con él.

Cuando termine su entrenamiento, Tommy será entregado gratuitamente a una persona con discapacidad visual. La Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos, I.A.P., en Coyoacán, dona estos animales bajo la modalidad de comodato, aunque formar y mantener a cada ejemplar desde su nacimiento hasta su jubilación, alrededor de los 10 años, representa una inversión de un millón de pesos por cada uno.

TOMMY, uno de los perros guía.
TOMMY, uno de los perros guía. ı Foto: Fernanda Rangel

La institución que hace posible esa labor está en riesgo de desaparecer. Necesita reunir cinco millones de pesos antes de que termine 2026 para saldar sus deudas y comenzar el próximo año sin adeudos.

Su fundadora, Silvia Lozada Badillo, dice a La Razón que creó este colegio para que otras personas ciegas, como ella, experimentaran la libertad y autonomía que, asegura, proporciona caminar con un perro guía. Esta labor ha beneficiado a personas de México, Guatemala, Costa Rica y Chile.

  • El Tip: En diciembre la Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos, I.A.P., llevará a cabo la graduación de algunos canes que finalizan su adiestramiento.

“La bendición de tener un perro guía es extraordinario. Es algo que no hay palabras para explicar cuánta libertad se siente al caminar cuando tienes la ayuda de un perro entrenado como guía”, menciona.

Durante 38 años, desde que comenzó la planeación de la escuela, se ha mantenido el proyecto, principalmente, con donaciones de personas y empresas, sin recursos gubernamentales directos para su operación. Para evitar su cierre ha recurrido, incluso, a préstamos personales y tuvo que vender su propia casa.

Si bien Tommy aún no tiene una persona ciega a quien acompañar, en diciembre podría conocer a quien dependerá de él para recorrer la ciudad con autonomía; sin embargo, su futuro y el de los otros 29 perros en formación está amenazado por una crisis económica que podría cerrar el plantel.

La Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos fue la primera de su tipo en América Latina y es la única especializada en México en la formación y donación de estos canes adiestrados.

El colegio también tiene a la venta peluches de perros guía entre 400 y 700 pesos que sirven para recolectar fondos.
El colegio también tiene a la venta peluches de perros guía entre 400 y 700 pesos que sirven para recolectar fondos. ı Foto: Fernanda Rangel|La Razón
  • 11 Años tiene la escuela con problemas económicos

Lozada Badillo explica que desde 2015 la institución opera en números rojos. Ahora, dice, la escuela necesita un millón de pesos mensuales para sostener sus actividades, pero actualmente recibe de sus donadores apenas una tercera parte de esa cantidad.

El déficit se ha acumulado durante 11 años y compromete tanto el entrenamiento de los animales como la atención de quienes ya trabajan con personas ciegas.

Para evitar el cierre, la activista lanzó la campaña de recaudación “Salvemos a la Escuela de Perros Guía”, en GoFundMe, en www.gofundme.com/perrosguia. La meta es reunir cinco millones de pesos para mantener las instalaciones, cubrir los gastos corrientes y regularizar los adeudos acumulados durante los últimos años.

“Ya ha llegado un momento en que el déficit no nos deja avanzar”, reconoce la fundadora, quien ha dedicado más de 38 años a este proyecto, desde las primeras gestiones para conseguir un terreno hasta la construcción y consolidación de la institución.

Silvia Lozada y Tommy, en las instalaciones de su escuela, el 29 de octubre.
Silvia Lozada y Tommy, en las instalaciones de su escuela, el 29 de octubre. Fotos|Fernanda Rangel|La Razón
  • 20 Personas podrían perder su empleo con el cierre

La situación financiera se agravó con la pandemia de Covid-19. Durante los cuatro años en que no pudieron realizar actividades presenciales, la prioridad fue conservar los empleos y garantizar la alimentación y atención veterinaria de los perros. Para conseguirlo, Lozada Badillo y una colaboradora recurrieron a préstamos personales.

“En pandemia mucho de lo que se hizo fue conservar los empleos y las actividades de su atención, como es el cuidado diario más su medicina y fue con préstamos de tu servidora y de mi compañera Kati”, relata.

Pese a las dificultades, los entrenadores, administrativos, veterinarios, maestras rehabilitadoras de personas ciegas y personal de cocina y limpieza han permanecido en la institución, aun con retrasos en sus pagos.

“Nuestros colaboradores han sido muy comprometidos, tienen definitivamente cariño por la escuela y han trabajado por mucho tiempo, aun cuando sus sueldos están atrasados”, reconoce la activista.

A la crisis económica se sumó un adeudo con el Seguro Social, que mantiene bloqueadas las cuentas bancarias y el certificado patronal del colegio por falta de pago.

Esto impide que la Institución de Asistencia Privada (IAP) disponga de sus recursos y dé de alta a sus trabajadores ante ese organismo, por lo que actualmente laboran bajo el esquema de asimilados a salarios.

“Aparte de no tener suficientes donaciones, tampoco podemos disponer de los recursos, porque están en cuentas bloqueadas”, explica Lozada Badillo.

La fundadora aseguró que desde 2023 busca concretar un convenio con el organismo público para cubrir el adeudo en parcialidades, pero no ha logrado concluir el trámite. También mantiene gestiones ante el Servicio de Administración Tributaria, que, según explicó, les ha permitido realizar pagos para regularizar su situación.

Por ello, la mujer hace un llamado para que las instituciones intervengan y permitan que funcionarios de recaudación y cobranza les orienten sobre el monto actualizado de sus obligaciones y los pasos necesarios para formalizar el acuerdo.

Aspectos de los canes en la única escuela para perros guía de México
Aspectos de los canes en la única escuela para perros guía de México ı Foto: Fernanda Rangel|La Razón

“No queremos nada fuera de la ley, por supuesto que no. Sólo que nos digan qué pasos dar para que nosotros concretemos el convenio”, dice.

En sus oficinas, explica que cada vez que acuden a realizar el trámite les informan que existen actualizaciones y recargos, pero no les proporcionan una cantidad que les permita conocer el monto que deben cubrir.

Pero detrás de las cuentas pendientes hay 60 perros (30 que son entrenados y el resto que ya labora como guía) y 60 familias de personas ciegas que necesitan atención, así como una labor que va mucho más allá de enseñar a un animal a caminar con arnés.

Desde 1995, cuando se constituyó como IAP, el plantel ha formado 157 binomios de personas ciegas y perros guía.

Su trabajo también incluye la rehabilitación de quienes pierden la vista durante la edad adulta, mediante terapia psicológica, aprendizaje de braille, orientación y movilidad con bastón blanco, así como el uso de computadoras y teléfonos con lectores de pantalla para que puedan continuar estudiando o recuperar su empleo.

Aspectos de los canes en la única escuela para perros guía de México
Aspectos de los canes en la única escuela para perros guía de México ı Foto: Fernanda Rangel|La Razón

De acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en la capital habitan nueve millones 216 mil de personas, de las cuales un millón 646 mil 996 (18 por ciento) tienen una discapacidad, limitación, problema o condición mental.

De ese total, un millón 117 mil 386 tiene una limitación, entre ellas problemas para ver aun con el uso de anteojos. Sobre esta limitante, el estudio señala que 48.3 por ciento de las personas vive con esta condición por una enfermedad y 24.8 por ciento, por su edad avanzada.

EL ADIESTRAMIENTO. Para José Rivera, entrenador que lleva 10 años en la institución y ocho años y medio dedicado a la formación de perros guía, el proceso comienza mucho antes de colocarles el arnés. Tommy, por ejemplo, es un perro al que conoce desde antes de nacer: estuvo presente en sus estudios de ultrasonido, su nacimiento, la estimulación temprana, la socialización y la capacitación.

Aspectos de los canes en la única escuela para perros guía de México
Aspectos de los canes en la única escuela para perros guía de México ı Foto: Fernanda Rangel|La Razón

Cuando un can llega a la etapa especializada, aprende a identificar obstáculos, cruzar avenidas, utilizar el transporte público y desarrollar una habilidad fundamental: la desobediencia inteligente. Es decir, no obedecer una indicación cuando hacerlo puede poner en peligro a su usuario.

“Un perro guía no es un GPS: el usuario decide a dónde ir y el perro lo conduce de manera segura y ambos deben aprender a comunicarse y confiar el uno en el otro”, menciona José Rivera.

Esa confianza es el resultado de meses de trabajo. Después de la formación del animal, el usuario vive 28 días en la escuela (donde paga una cantidad simbólica por alimentación y estadía) para aprender a manejar el arnés, reconocer las indicaciones y construir un vínculo con su nuevo compañero.

Aspectos de los canes en la única escuela para perros guía de México
Aspectos de los canes en la única escuela para perros guía de México ı Foto: Fernanda Rangel|La Razón

José Rivera reconoce que despedirse de los perros que entrena no es sencillo, especialmente cuando ha participado en cada etapa de su vida; no obstante, el momento más importante llega cuando el animal y su futuro usuario consiguen entenderse.

Para el entrenador, los obstáculos más difíciles no siempre están en los perros, sino en las calles y en la falta de cultura de los peatones: “Creo que los retos verdaderos los pone la misma sociedad, una mala infraestructura, una mala cultura o una nula cultura con el peatón”, dice.

Predio en vilo. La tierra donde está la escuela pertenece al Gobierno de la Ciudad de México y fue entregada en comodato en 1995. Dos años después, con apoyo del Nacional Monte de Piedad se construyeron las instalaciones que el patronato ha mantenido durante más de tres décadas, pero el comodato venció en 2024 y su renovación continúa pendiente.

Aspectos de los canes en la única escuela para perros guía de México
Aspectos de los canes en la única escuela para perros guía de México ı Foto: Fernanda Rangel|La Razón

Por ello, Lozada Badillo pide a la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, y al Comité de Patrimonio Inmobiliario atender el caso para llevar a cabo una renovación del comodato o consideren donar el terreno a la institución. “En 31 años hemos demostrado un compromiso muy grande con el Gobierno de la ciudad”, sostiene.

La fundadora asegura que el DIF local comenzó a donar croquetas desde octubre y que la Agencia de Atención Animal sostuvo reuniones para apoyar con capacitación a cuidadores y veterinarios, aunque hasta ahora no han recibido recursos económicos directos para sostener su operación.

El escenario de un cierre significaría despedir a los trabajadores, suspender los servicios de rehabilitación y buscar hogares definitivos para los perros que permanecen en las instalaciones. Además, la escuela tendría que devolver el terreno al Gobierno.

José Rivera muestra parte del entrenamiento de Tommy.
José Rivera muestra parte del entrenamiento de Tommy. ı Foto: Fernanda Rangel|La Razón

“Yo ya di todos los recursos que pude dar y también todo el tiempo prácticamente 24/7 durante este tiempo, pero pues ha llegado un momento en el que el déficit no nos deja avanzar”, afirma. Aunque no quiere cerrar, reconoce que ya no puede sostener la escuela en las condiciones actuales.

Por ahora, el futuro de Tommy y de los otros perros en formación depende también de que la escuela consiga los recursos para continuar. La invitación de su fundadora es a realizar donativos mediante gofundme.com/perrosguia, visitar las instalaciones, participar en sus actividades de sensibilización o sumarse como familia temporal para acompañar a un cachorro durante su proceso de socialización.

“Sería una pena que nuestro país no pueda contribuir para que la escuela siga adelante para los servicios que ofrece a las personas ciegas y de baja visión, sobre todo adultas, que tenían un empleo y un rol en la sociedad y que tienen que volver a empezar”, lamentó Lozada Badillo.


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