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La FIL recibió ayer a uno de los más connotados músicos contemporáneos: el compositor escocés-estadounidense, David Byrne, fundador de la mítica agrupación Talking Heads, copó el Salón Enrique González Martínez en la presentación de su libro Cómo funciona la música (Sexto Piso, 2014).
Segundo manual publicado en México de uno los músicos más talentosos e innovadores de los últimos tiempos, quien ha sido cómplice en los escenarios de Celia Cruz, Arcade
Fire, Fatboy Slim y Brian Eno, entre muchos más.
“Honor tener entre nosotros a Byrne, la música del siglo XX es impensable sin él. Segunda vez que acude con entusiasmo a esta fiesta del libro en Guadalajara; el año pasado presentó Diarios de bicicleta, esta tarde nos entrega su texto más reciente Cómo funciona la música, una reflexión sobre los cambios radicales de la música en los últimos 50 años: de la reproducción mecánica al iTunes y el MP”, expresó el arquitecto Fernando Romero, ayer, previo a la breve conferencia dictada por el responsable de esa obra maestra que es el fonograma The Visible Man (1998).
Los amantes de la música tendrán la oportunidad de adentrarse en los folios de un cuaderno que hace un viaje por la matriz de la música contemporánea desde la historia, la antropología y la sociología.
Viaje por las obsesiones de Byrne y también una develación de cómo funciona la mente creativa de un artista provocador, interesado por las relaciones entre espacio, arquitectura y prosodia musical.
“En este libro pretendo explorar la relaciones entre tecnología y discurso musical, los tenores del estudio de grabación, instrumentación, escenarios y circunstancias de un concierto y algo muy polémico: los negocios y finanzas detrás de la producción de un disco o un concierto”, apuntó el colaborador del destacado compositor japonés de música electrónica Ryuichi Sakamoto.
Un asistente cuestionó su trabajo realizado en el ámbito de las fusiones: “No hay nada puro sobre la tierra, menos en materia musical”, respondió el compositor, quien se siente halagado de pertenecer al grupo de intelectuales que conforman este festival.
Me gusta experimentar con diferentes timbres, con ritmos variados, por eso he trabajado lo mismo con Celia Cruz que con un quinteto de cuerda clásico, un intérprete de pop o de electrónico”, precisó el compositor con más de 50 años de experiencia y más de 20 fonogramas en su haber.
Exploración también del derecho que tiene el hombre al silencio. La necesidad de compartir la música en comunidad. “La música ha existido desde que la gente empezó a juntarse en comunidades. No va a desaparecer, pero sus usos y significados evolucionan. Actualmente me siento conmovido por más música que nunca antes. Trato de verla aquí, en este libro de muchas conjugaciones, con una perspectiva más amplia y profunda”, concluyó Byrne.
