Un importante patrimonio, entre obras de arte sacro, piezas de la época Virreinal y del siglo XX, se encuentra en peligro en el Museo Regional de Querétaro, debido a las múltiples goteras que hay en tres salas de la planta alta del recinto histórico, que han causado daños en paredes, desprendimiento de pintura y manchas por humedad, de acuerdo con un recorrido realizado por La Razón.
Donde se encuentra la mayor afectación es en la sala El Convento Franciscano de Santiago, que exhibe, principalmente, obras de arte sacro, como La Anunciación, de Tomás González (siglo XVII), y Purísima Concepción (atribuida a Arellano). Hay charcos en el piso y paredes con daños.

- El Dato: Está ubicado en el antiguo Convento de San Francisco, una de las construcciones virreinales más significativas de México, por su papel como centro de evangelización.
“Las goteras ya son de años pasados. Sí apoyan, pero no hay presupuesto. Sí han visto el tema de la impermeabilización; lo hicieron hace como dos años, pero no sirvió de mucho. En este sitio, la planta alta, hay muchísimas goteras, sí se requiere de muchísimo dinero”, dijo a este diario una de las trabajadoras.
También hay goteras en la sala Querétaro Virreinal, que cuenta con piezas religiosas e inmuebles antiguos y, en Querétaro en la Historia Mexicana, donde el agua cae cerca de una mesa de operaciones del ejército Villista que data del siglo XX, por lo que los trabajadores han optado por cubrir el piso de madera con jergas o franelas para evitar daños.

Además, los empleados tienen que estar mucho más atentos en las noches, que es el horario en que más ha llovido en la ciudad, para poner cubetas y vaciarlas con el fin de mitigar las afectaciones.
“Tenemos cubos por si llueve en la noche para que estén llenándose y no se afecte el piso. Hay que estar al pendiente”, contó otro trabajador. En el recorrido se observó que usan garrafones de plástico que han adaptado como cubetas.

De acuerdo con el empleado, se requería de una impermeabilización antes de la temporada de lluvias, pero no se hizo. Entonces, apenas comenzaron las labores. “Convenía hacerlo antes de la temporada de lluvia; le están tallando bien todo para que después de que terminen las lluvias, ahora sí echarle un impermeabilizante”, aseguró. Por lo pronto, tendrán que seguir enfrentándose a las goteras y con el riesgo de que se sumen más en zonas donde hay obras instaladas.
A pesar de que el Museo Regional de Querétaro es el más antiguo e importante de la entidad, pues fue fundado en 1936, y de ubicarse en el histórico edificio que en sus orígenes fue el Convento Franciscano de Santiago, no ha recibido el mantenimiento adecuado. Por ejemplo, una trabajadora contó que la sala que estaba dedicada a la Independencia tiene al menos tres años cerrada debido a que las goteras causaron daños tan graves que el piso de madera se hinchó; espera que pronto la abran, porque era una de las más visitadas por el público local, nacional e internacional.

“Literalmente destruyeron todo (en dicha sala), porque ahí de plano ya no había forma de tapar y, como era también duela, todo se mojó, se hinchó la madera. La sala de la Independencia es la que más piden; apenas bajaron algunas piezas para una pequeña exposición temporal”, dijo la empleada, quien aseguró que el resto del acervo de este espacio se resguarda en una bodega.
Aunque la planta baja se encuentra en mejores condiciones, sin goteras y sin daños graves en paredes, también se observa la falta de mantenimiento, como en la sección en la que están bocinas en forma de teléfono, a partir de las cuales las visitantes pueden escuchar palabras o explicaciones en español o en las lenguas indígenas del estado de Querétaro; de las siete, no servían cuatro.

El Museo Regional de Querétaro es administrado por el Gobierno federal y es parte de la Zona de Monumentos Históricos de la ciudad, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.


