Exposición en el Museo Tamayo

Exploran la reciprocidad como acto de memoria y resistencia

Reúnen obras que abordan la ecología y la memoria colectiva; para la directora del museo, “es importante contar historias que atraviesan momentos cruciales”

UNA DE LAS SALAS de  la exposición.
UNA DE LAS SALAS de la exposición. Foto: Armando Armenta›La Razón

El Museo Tamayo inaugura hoy su programa expositivo de 2026 con Wayamou: Lenguas de lo común, una exposición que propone un diálogo profundo entre la artista mexicana Laura Anderson Barbata y el artista Yanomami Sheroanawe Hakihiiwe. La muestra reúne más de 100 obras —entre gráfica, pintura, escultura y material documental— y traza una constelación que aborda la ecología, la memoria colectiva y el lenguaje como formas de resistencia frente a las crisis contemporáneas.

Las piezas abarcan distintas etapas de la trayectoria de ambos artistas, desde 1996 hasta hoy, y algunas no se habían mostrado antes. Además, Wayamou: Lenguas de lo común incluye un mural realizado expresamente para el recinto y una instalación en el patio central: un conjunto de hamacas tejidas que se habían exhibido previamente en la Bienal de Estambul.

LA MUESTRA incluye escultura y gráfica.
LA MUESTRA incluye escultura y gráfica. ı Foto: Armando Armenta›La Razón

Andrea Torreblanca, directora del Museo Tamayo y cocuradora de la exhibición subraya que este proyecto es pertinente en el contexto actual pues es una manera de entender el arte como forma de memoria y resistencia. “Traer esta historia es importante porque atraviesa temas de ecología, espiritualidad, de lo que significa mantener y preservar la lengua”, explicó.

La muestra se estructura a partir de varias “anclas” que articulan el recorrido expositivo. La primera de ellas gira en torno al shapono, la casa colectiva Yanomami (un pueblo indígena al sur de Venezuela) como una reflexión sobre el habitar y la vida comunitaria. Otro momento clave de la exposición se articula alrededor de Los espíritus de la selva, que detona una serie de piezas vinculadas con la cosmogonía del Amazonas y plantea una crítica a lo religioso desde una perspectiva espiritual y ritual.

Otro de los núcleos fundamentales es Índigo, pieza de Laura Anderson Barbata realizada en colaboración con los Mocoyombis, personas que caminan sobre zancos en contextos de protesta y carnaval. La obra dialoga con problemáticas contemporáneas como la violencia hacia las personas negras y la presencia policial.

ÍNDIGO es una de las piezas centrales.
ÍNDIGO es una de las piezas centrales. ı Foto: Armando Armenta›La Razón

En ese sentido, las obras en su conjunto juegan un papel clave frente a los discursos de odio y exclusión que tanto se pregonan en la actualidad. “Los museos tenemos la responsabilidad de contar historias y esas historias tienen que atravesar momentos urgentes y cruciales, ser ese contrapeso en el que la cultura, la comunidad y el lenguaje sean lo que nos dan la posibilidad de hacer resistencia y contar otras narrativas y perspectivas”, detalló a La Razón Andrea Torreblanca.

Esta postura también se conecta con la visión curatorial del museo, que apuesta por el cruce de voces, tiempos y geografías. “Tenemos la postura de hacer exposiciones colectivas, queremos hacer esta intersección de diálogos, no sólo entre artistas y generaciones, sino también entre países, cruzando lo moderno y lo contemporáneo”, explicó la directora del museo.

Wayamou: Lenguas de lo común estará disponible hasta el 10 de mayo de 2026 en las salas 1 y 2 y en el patio central del Museo Tamayo.