Asume la dirección

Mercedes Alvarado Miranda: Mi reto es hacer la FILPM más accesible

La gestora cultural asegura que han ajustado los precios y agregado más editoriales; el encuentro inicia el 20 de febrero en el Palacio de Minería

MERCEDES Alvarado Miranda en sesión fotográfica. Foto: Bere Rivera

Mercedes Alvarado Miranda es la nueva directora de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM), tras 25 años bajo la dirección de Fernando Macotela. Asegura que el encuentro librero atraviesa un proceso de transformación. La apuesta, dice, es diversificar su oferta para fortalecer su presencia entre los capitalinos y volverla más accesible para los sellos editoriales, en un intento por dejar atrás las críticas por los altos costos de los stands, que en ediciones pasadas desalentaron la participación de varias editoriales y llevaron a otras, como el Fondo de Cultura Económica, a organizar su propio Tendido de Libros en el edificio vecino del Palacio Postal.

“Ya no somos la feria más cara de México, de ninguna manera. Es una feria superaccesible”, declara en entrevista con La Razón la escritora y gestora cultural que se integró al equipo de la FILPM en septiembre para tomar las riendas de la edición 47, que se realizará del 20 de febrero al 1 de marzo.

Indicó que su punto de partida ha sido revisar la situación actual de la feria para trazar estrategias que la consoliden hacia su medio siglo de vida. De ahí, que para esta edición, se planteó cuatro ejes: renovación, digitalización, bibliodiversidad y fortalecimiento de la oferta cultural.

  • 40 por ciento menos, es el ajuste de precios que tiene la FILPM

Este año la feria incluirá actividades para infancias, conciertos, un ciclo de lenguas indígenas, ¿faltaba abrirse a otros públicos? El público es un poco el mismo. Es la gran feria de la Ciudad de México y lo seguirá siendo. La pregunta clave es cómo mejoramos la experiencia de las y los lectores para que sea más significativa, pero también cómo acercarnos a los que todavía no vienen.

Hoy leemos y consumimos conocimiento y literatura de otras maneras. Estamos aprendiendo cómo incluir estas nuevas maneras de consumo en las ferias del libro, porque ya no nada más es el papel o los esquemas clásicos.

Acá vienen gran parte de las universidades del país, por su cuenta, con Red Altexto o ANUIES, que este año tiene un pabellón amplio y que suma a universidades privadas. Sí, hay muchos académicos y comunidad universitaria que vienen, porque saben que aquí encuentran sus contenidos. También tenemos niños, queremos que vengan más; tenemos las jornadas juveniles, queremos hacerlas más atractivas en términos de tecnología, pero sobre todo de contenido.

Habría que darle ese giro, esa cultura que sucede en las calles y en los recintos que no son necesariamente institucionales también tienen un lugar en Minería. Aquí caben todas las voces, todas las opiniones y propuestas.

  • El Dato: ENTRE sus propuestas de digitalización están el lanzamiento de la App FIL Minería y la instalación de WiFi gratuito para todos.

La feria ha sido cuestionada por sus altos costos y hay editoriales que se retiraron, ¿han buscado integrarlas para esta edición o en un futuro? Todos los libros, proyectos y editoriales tienen las puertas abiertas en Minería y nos va a encantar que todos seamos parte. Hemos hecho ya un trabajo de buscar a casi todas las editoriales. En realidad a todas se les manda la información, luego esas decisiones no están en nuestras manos. Es verdad también que la feria ha tenido un ajuste muy sustantivo de precios en los últimos dos años, ya no cuesta lo que costaba, es muchísimo más accesible. Eso incrementa la participación, incluso de proyectos independientes o pequeños. Ya no somos la feria más cara de México, de ninguna manera. Es una feria superaccesible y las y los editores lo saben.

¿Hay un comparativo de cuánto costaba y cuánto cuesta ahora? Se han ajustado los precios casi 40 por ciento para abajo. No este año, éste es un trabajo que viene ya de hace tres años, dos ediciones. Ahora estamos en los cinco mil pesos por metro cuadrado.

¿Este ajuste respondió a la demanda de las editoriales o también a otros factores? Es un conjunto de factores. Por un lado, los eventos masivos sufrieron una contracción a partir de la pandemia, por razones evidentes. La gente deja de salir, el sector eventos se contrae y va a tomar tiempo su recuperación. Por otro lado, también había habido una contracción en el sector editorial que ahora va repuntando, afortunadamente, estamos leyendo más, estamos produciendo más libros y creo que todo eso va sumando.

Había que escuchar a los editores, sí, pero también a nuestros asistentes. ¿Ajustamos los precios? Sí, pero también metámosle al fortalecimiento de la oferta cultural, digitalicemos. Por eso traemos estos cuatro ejes este año.

¿Y el presupuesto para esta edición ha cambiado? De presupuesto vamos a hablar al final de la feria. Ahora estamos concentrados en que esta edición traiga una mejora sustancial en la experiencia de nuestros visitantes y expositores. De números hablamos al final.

¿Cuáles son las editoriales que vuelven al evento? Estamos muy contentos porque vuelve Sexto Piso. Además se suman también grandes editoriales como Panini, Lexus, Itaca, Urano,ero Kids.

¿Planeta y Fondo de Cultura Económica? La verdad es que no hemos hablado todavía con Fondo de Cultura Económica. Tienen los datos, por supuesto. Saben cuánto cuesta la feria, cuándo se lleva a cabo. No se les ha dejado de mandar información en ningún momento. Personalmente no ha habido aún un acercamiento, sucederá. Con editorial Planeta espero se concrete el próximo año.

¿Y cómo quiere llegar la Feria a sus 50 años? Mucho más fortalecida, buscando darle ese plus al público fiel, pero también con estrategias para atraer público nuevo. La FIL ya es un referente para la población chilanga. Sabemos que existe y es parte de nuestro horizonte; todos hemos venido alguna vez, seas o no lector. Es la feria de la Ciudad de México. Así queremos que llegue a los 50: Bien cerquita de los chilangos.