Quienes admiraron alguna vez las obras de Roger von Gunten constataron que esa explosión de colores que había en cada uno de sus cuadros provocaba alegría; observarlos era un festín para los sentidos. Estaban presentes su pasión por la botánica, la astronomía, la música, la poesía y el cuerpo femenino. Piezas que deja como legado tras su fallecimiento, ayer a los 93 años en su casa de Tepoztlán, Morelos.
Su hijo, Ives von Gunten, dio a conocer la noticia a través de un mensaje poético, no pudo ser de otra manera su despedida. “El paso a otro mundo al que llamamos muerte, es una gentil brisa que corta lo pesado y eleva la luz que llevamos. Con un profundo cariño, respeto y natural tristeza, compartimos que ese instante sucedió esta madrugada, 18 de febrero, y se llevó a Roger a un mundo de colores y formas nuevas”, publicó su vástago en redes sociales, acompañando estas palabras con una pintura del artista en la que están presentes los tonos azules y verdes.

- El Dato: REALIZÓ trabajos escenográficos para teatro y ópera. Además ilustró libros y discos.
Roger von Gunten nació en Zúrich, Suiza, en 1933, pero hizo de México su patria, pues se estableció en esta nación en 1957, cautivado por los paisajes, los habitantes, la arquitectura y el muralismo. Incluso se ha llegado a decir que fue aquí donde conoció el color, aspecto que sería clave en su obra pictórica.

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“Hay muchos artistas interesantes en México, pero no manejan el color como Von Gunten. En toda su obra subsiste sobre todo el color. La primera impresión que uno tiene en su arte es el color, como en el caso de Matisse”, llegó a destacar el poeta Homero Aridjis en 2014, cuando el artista recibió la Medalla Bellas Artes.

Pronto, Roger von Gunten se interesó por la Generación de la Ruptura, que se distanció de la Escuela Mexicana de Pintura. Se convirtió en un artista clave de este movimiento. Se distinguió por ser un hombre que luchó “a través de su trabajo por hermanar sin ataduras la pasión del arte gráfico”, destacó el entonces director del Museo Nacional de la Estampa, Emilio Payán, cuando se le dedicó la muestra Un camino recorrido. Roger von Gunten que incluyó litografías, grabados y serigrafías.
También fue un artista que en su arte expresó libertad, tal como lo señaló Fernando Gamboa cuando el Museo de Arte Moderno le dedicó una exposición en 1978: “El arte de von Gunten seduce por su gran libertad y la exquisita alegría que irradia de ella. Alegría, a la que a veces acompaña el humor y la ironía”.

Fue combativo y por eso formó parte del Salón Independiente, que se rebeló contra el “Salón Solar”, convocado por el Instituto Nacional de Bellas Artes como parte del Programa Cultural de la XIX Olimpiada de 1968. Se opusieron figuras como Manuel Felguérez, Arnaldo Coen, Marta Palau y José Luis Cuevas, entre otras.
En los últimos años se le rindieron diversos tributos, el más reciente fue con la muestra Roger von Gunten. Un camino con corazón ante la evidencia de los sentidos en el Museo de la Ciudad de Cuernavaca, Morelos, que reúne piezas emblemáticas del artista.
Con su muerte, Roger von Gunten lega una obra llena de belleza que seguirá embelesando. Como lo dijo ayer el poeta Ernesto Lumbreras: “Nos deja, en toda su algarabía dionisiaca, un testamento del color”.

