El Códice Boturini, manuscrito fundamental para comprender la historia y la cosmovisión de los pueblos nahuas, ha sido materia de múltiples y profundas investigaciones. Sin embargo, hay “una semiología de la imagen que no ha sido trabajada”, consideró el historiador Patrick Johansson, quien ofrece una investigación completa de este importante documento, que no sólo abarca análisis semiológicos e iconográficos, sino que también presenta una propuesta de reconstrucción de las imágenes de la sección faltante, que abarca hasta la fundación de México-Tenochtitlán.
Este estudio completo está en Semiología y narratividad de la imagen en el Códice Boturini (UDLP e IIH-UNAM, 2025), que presenta hoy en el Salón Caballito de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería a las 12:00 horas.
- El Dato: En el manuscrito se narra la peregrinación de los mexicas hacia el sur, guiados y motivados por su deidad tutelar Huitzilopochtli, que los llevará a fundar Tenochtitlán.
“Lo que trabajo en el Códice Boturini es la lectura de la imagen. Primero he establecido que hubo una lectura de la imagen que se efectuó en el siglo XVI y que se encuentra, según me parece, en el Códice Aubin. Es decir, que tenemos una de las pocas lecturas indígenas de un códice pictórico en el contexto indígena colonial, pero en este caso, muy cerca de lo prehispánico”, explicó el historiador Patrick Johansson en entrevista con La Razón.
Parecido a lo que hacen los historiadores de arte al analizar una obra, el investigador estudió cada una de las 22 láminas que conforman el manuscrito, desde los textos verbales hasta los pictóricos.
“El trazo es muy bello, muy indígena, muy mexica y es un códice que narra el desplazamiento de Aztlán; tiene mucha información”, abundó el también autor del libro Festejos, ritos propiciatorios y rituales prehispánicos (1992).
Patrick Johansson destacó que códices como éste presentan conceptos visuales que brindan información.
“Para mí, los códices no solamente se leían, se veían también y, lo esencial de la lectura era una visión de los acontecimientos que se narraban a través de las imágenes. Lo que propongo es que tenemos que conocer los valores indígenas y los mecanismos de la escritura pictográfica, así como de la lectura de los códigos, para apreciar a su justo valor el códice”, expresó el especialista.
En Semiología y narratividad de la imagen en el Códice Boturini también hace una importante aportación, proponer cómo sería completo este manuscrito.
“Primero explicó por qué no ha sido acabado, luego propongo una versión iconográfica de la parte restante, en función de la lectura del Códice Aubin”, dijo.
Patrick Johansson planteó su hipótesis sobre por qué está inacabado: “A lo mejor el pintor que hacía la elaboración del códice murió en una epidemia en 1576. El manuscrito tenía que seguir hasta la fundación de México-Tenochtitlán”.
Con esta extensa investigación, Patrick Johansson consideró que ya ha agotado todo lo que puede estudiar sobre el Códice Boturini, aunque reconoció que todavía queda por saber “para quién iba destinado y las circunstancias exactas en las que se hizo esta copia del códice original, porque no quedan muy claras, yo pongo elementos hipotéticos, pero son propuestas”, externó el autor.
Finalmente, sobre el intercambio entre México y Francia en el que en nuestro país se exhibirá el Códice Azcatitlán y en la nación europea, el Códice Boturini, consideró que será una oportunidad para que también lo investiguen de primera mano los especialistas franceses.


