LA MUERTE del escritor Alfredo Bryce Echenique, una de las voces más representativas de la literatura peruana contemporánea, enlutó el mundo de las letras y la música. Incluso el cantante y compositor Joaquín Sabina, su gran amigo, dio a conocer dos poemarios dedicados al autor, titulados “Soneto con Alfredo en la Memoria” e “In Memoriam”.
Tan pronto se supo la noticia de su fallecimiento, se multiplicaron las despedidas, una de ellas fue la de Álvaro Vargas Llosa, hijo del Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, quien lo recordó “como uno de los grandes escritores peruanos y de la lengua española de las últimas décadas... Su obra lo sobrevivirá, sin duda alguna”.
- El Tip: El instituto Cervantes destacó que “Perú no se entendería igual sin Un mundo para Julius y otras tantas de sus obras”.
Por su parte, el escritor Sergio Ramírez rememoró el humor y la gracia de Bryce Echenique, “tanto en la vida como en sus libros. Su novela Un mundo para Julius es un clásico latinoamericano, sólo para hablar de una de sus obras, y lo será más mientras más pase el tiempo”.
Mientras que el autor Iván Thays consideró que el fallecimiento de Bryce Echenique es “un cierre de ciclo para todos los escritores peruanos, al menos para los de mi generación. Junto con Vargas Llosa y Ribeyro, fueron nuestros referentes… Más allá de escribir grandes novelas, construyó un personaje inolvidable, icónico”.

En México, el escritor Antonio Ortuño destacó tres de sus novelas: Tantas veces Pedro, La vida exagerada de Martín Romaña y El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz, que describió como “divertidísimas, desaforadas y brillantes”.
CulturaUNAM, por su parte, expresó que “la ironía y el humor melancólico marcaron la obra de Alfredo Bryce Echenique, voz clave de la narrativa latinoamericana… Convirtió la vida íntima en gran novela, y retrató con sensibilidad y crítica a la sociedad limeña”.


