SI BIEN el fotógrafo Rogelio Cuéllar es conocido por sus retratos de célebres artistas, hay una faceta que poco se conoce: capturar durante cinco décadas instantes de vida en los que predominan los personajes anónimos. Algunas de estas imágenes las presenta por primera vez en la exposición Cartografía de la memoria, que se exhibe en la Galería 526 del Seminario de Cultura Mexicana.
- El Dato: Su archivo analógico está conformado por poco más de 300 mil negativos: creadores de la cultura, vida cotidiana y movimientos sociales
“Son fundamentalmente estos personajes anónimos que encuentro dentro del paisaje urbano o rural; muchos de ellos están de espaldas. Quizá una sombra de su cuerpo o un fragmento de sus piernas, sus pies. Son imágenes que me evocan; es un pequeño apunte de mi experiencia.
“Dentro de esta vorágine de imágenes que nos tiene saturados, es atraer la atención para hacer una reflexión sobre ese instante. En estas fotos, aparentemente no sucede nada, pero es captar un instante de vida de estos personajes”, explicó a La Razón Rogelio Cuéllar.
Para esta exhibición que reúne 100 imágenes, el fotógrafo desempolvó su archivo. Hay trabajos que realizó en sus primeros 15 años de carrera, cuando fue al primer Congreso Indígena en San Cristóbal de las Casas, donde captó a infantes y personajes anónimos. Pero también está su mirada en Francia, donde se interesó por retratar la soledad de las personas en las grandes ciudades.
“Mantengo una mirada fresca a través de la sorpresa. Me gusta caminar por diferentes calles; aunque vaya al mercado, procuro ir por diferentes calles y a distintas horas. Es fundamental, por ejemplo, el Centro Histórico, un paisaje que cambia cotidianamente y que me gusta mucho. El elemento humano y la soledad de estos personajes siempre es muy interesante”, compartió Cuéllar.

El fotógrafo decidió compartir estas imágenes por iniciativa de la diseñadora editorial, María Luisa Passarge, quien también es su pareja.
“María Luisa me dijo: ‘Hay que sacar material que casi nadie conoce’, menos las nuevas generaciones, los que nacieron en el año 2000. Son pequeños recuerdos, imágenes que me evocan esas vivencias que me emocionan mucho. Mi pretensión es que al público que visite la exposición le signifique, le emocione alguna fotografía”, dijo Rogelio Cuéllar, quien tiene entre sus grandes sueños exponer una retrospectiva en el Palacio de Bellas Artes antes de llegar a los 90 años; ahora tiene 76.
El artista siempre trata de evocar los instantes como contrapeso de las imágenes que nos invaden en la cotidianidad. Piensa que ahora hay interesantes propuestas de jóvenes fotógrafos y lo celebra.
“En la República Mexicana hay una efervescencia. Las mujeres fotógrafas están haciendo maravillas. Las diferentes tribus urbanas, con el celular, están captando su vida cotidiana, las tocadas de música. Todo esto creo que es importante registrarlo y comunicarlo”, comentó.
Cartografía de la memoria estará hasta el 24 de mayo con entrada libre.


