PARA EL COLECTIVO Desde los Huesos, el teatro barroco está más vivo que nunca, principalmente en la Ciudad de México, en los tianguis, la calle o los mercados. Continúa tan presente que el poeta Luis Flores Romero (Lufloro Panadero) ha creado los llamados sonetos ñerobarrocos y tumbados que ahora forman parte de Mi barrio ñero no se vende por dinero, adaptación de Amar después de la muerte, de Pedro Calderón de la Barca, en la que abordan la gentrificación.
“Lufloro Panadero se inventó una forma de versificar que se llama ñerobarroco, que consiste en hacer versos con las formas clásicas, pero con español contemporáneo y popular de la Ciudad de México”, explicó Federico Zapata, quien en el montaje da vida a Álvaro.
Lufloro Panadero introduce el doble sentido y las bromas con “décimas, redondillas, sonetos, romances e incluso formas más actuales y más locales como la calaverita y el rap. Para esta obra se inventó el soneto tumbado”, compartió.
En Amar después de la muerte, el colectivo encontró varios paralelismos con la crisis de vivienda en la CDMX. La obra original se centra en un proceso histórico de desplazamiento cultural de los moriscos en la península ibérica.
“Cuando nosotros leímos eso, dijimos: ‘Eso suena al México contemporáneo, al que habitamos en la ciudad. Encontramos ese vínculo con los procesos de gentrificación, de la crisis de vivienda que existe, lo difícil que es encontrar una casa y cómo nos vamos desplazando por estos procesos que nos impiden habitar nuestros propios territorios”, comentó.
Mi barrio ñero no se vende por dinero inauguró ayer el segundo Festival Internacional Sor Juana Inés de la Cruz. Escena Barroca. Tendrá una próxima función el 30 de julio en el Auditorio Divino Narciso de la Universidad del Claustro de Sor Juana, a las 20:00 horas.
Mi barrio ñero no se vende por dinero
Cuándo: 30 de julio
Dónde: Auditorio Divino Narciso de la Universidad del Claustro de Sor Juana (Izazaga 92, Centro Histórico)
Horario: 20:00 horas
