El medio tiempo del Super Bowl dejó de ser únicamente un intermedio musical para convertirse en una declaración cultural de alcance mundial. Durante 13 minutos exactos, Bad Bunny tomó el escenario del Levi’s Stadium y lo transformó en un territorio simbólico donde la identidad latina no se explicó ni se suavizó; se mostró con fuerza, orgullo y pertenencia ante más de 127 millones de espectadores.

Vestido completamente de blanco, Benito Antonio Martínez Ocasio apareció frente a una escenografía monumental que recreó El Morro del Viejo San Juan y una réplica íntima de La Casita, el espacio que representó su barrio, su origen y su memoria, el cual fue parte de su reciente gira. Desde el primer segundo, el espectáculo dejó claro que no buscaba agradar a todos, sino ser fiel a una historia contada desde Puerto Rico hacia el mundo.
- El Tip Bad Bunny se convierte en el primer artista en cantar completamente en español durante el show del Super Bowl en 60 años.

La apertura con “Tití Me Preguntó” marcó el pulso festivo de una secuencia que no bajó la intensidad. “Yo Perreo Sola”, “Safaera” y “EoO” se encadenaron mientras el escenario mutaba entre fiesta callejera y postal emocional. Cada transición reforzó la idea de que la cultura latina es diversa, contradictoria y profundamente viva.

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Uno de los momentos más emotivos ocurrió dentro de su recorrido por La Casita. Bad Bunny entregó un Grammy a un niño que observaba la televisión desde una sala sencilla. El gesto fue un espejo del pasado: él mismo, cuando era pequeño, soñando con ser cantante. Sin palabras, la escena convirtió el espectáculo en una crónica íntima sobre el origen, la constancia y la posibilidad de romper cualquier frontera.

La presencia de invitados amplificó el peso simbólico del show. El también puertorriqueño Ricky Martin apareció para interpretar “Lo que le pasó a Hawái”, una pieza cargada de memoria y denuncia social, recordando que la música latina también es voz crítica. Karol G se sumó como emblema de la nueva generación global, mientras Lady Gaga sorprendió al público al interpretar “Die With a Smile” acompañada por una banda de ritmos caribeños, en una fusión que borró los límites culturales.
- 13 minutos duró el espectáculo de Bad Bunny el el recinto
La Casita volvió a abrirse para recibir a figuras que hoy representan la presencia latina en el mundo del entretenimiento. Pedro Pascal y Jessica Alba compartieron escena en un ambiente doméstico que contrastó con la magnitud del estadio, reforzando la idea de que lo íntimo también puede convertirse universal.

El recorrido musical continuó con “Baile Inolvidable”, “NUEVAYoL”, “El Apagón”, “CAFé CON RON”, “DTMF” y un remix de “Gasolina” que encendió al público. Mientras tanto, el escenario se llenó de banderas de toda América. Puerto Rico, México, Colombia, Argentina, Brasil, Chile y más países ondearon juntos en una imagen que selló el mensaje final: “La única cosa más poderosa que el odio es el amor”.
El espectáculo terminó de confirmar que no se trataba únicamente de entretenimiento, sino de una toma simbólica del escenario más influyente de la cultura pop global. Bad Bunny apareció rodeado de todas las banderas de América, sin jerarquías ni protagonismos individuales, en una imagen poderosa que colocó a la región como un bloque cultural con historia, voz y peso propio.
- El Dato: Las famosas “camaritas” que se usan en los conciertos del puertoriqueño, ahora fueron regaladas en las butacas del estadio. Destaca su diseño en forma de balón.
El mensaje fue contundente: Latinoamérica no es invitada, es protagonista. La música, el idioma y los símbolos que durante décadas fueron considerados periféricos ocuparon el centro del espectáculo más visto del mundo, resignificando el Super Bowl como una plataforma donde la identidad latina dejó de ser excepción para convertirse en normaorgullo y narrativa dominante.
Trump estalla ante show
EL PRESIDENTE de EU, Donald Trump, lanzó una dura crítica contra Bad Bunny tras su participación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, al que calificó como “absolutamente terrible” y “uno de los peores de la historia”. A través de su red Truth Social, Trump cuestionó tanto la propuesta artística como el uso del idioma español en uno de los eventos televisivos más vistos del mundo.
“El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX fue absolutamente terrible, ¡uno de los peores de la historia! No tiene sentido y es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos”, escribió. En su mensaje, el mandatario aseguró que la presentación “no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia”, y agregó: “Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven desde todo Estados Unidos y el mundo entero”.
Trump también vinculó el show con una supuesta pérdida de valores. “Este ‘espectáculo’ es una bofetada a nuestro país, que establece nuevos estándares y récords cada día”, sentenció.

