Los minutos pasaron y el gol no llegaba. México apretaba y Chequia se defendía en su propia área y cuando todo parecía que era una fiesta tricolor, apareció el grito que nadie quería escuchar. Casi por llegar al minuto 40 un sector de la afición agitó sus manos gritó “ehhhhhhhh puuuut....”.
Por otra parte, había grupos de aficionados que intentaron evitar dicho grito homofóbico, pues sabían que la FIFA podría sancionar al equipo mexicano si era reiterativo.
Algunos cambiaron el “eh put...” por “eeeeeeh noooo”, pero aun así se escuchó el grito no deseado en el duelo cuando despejó el portero de Chequia, Matěj Kovář. Cabe recalcar que si el grito persiste, el árbitro puede detener el juego e iniciar con el protocolo.

Hay que recordar que dicho comportamiento se hace constante, el silbante central puede detener el juego, posteriormente hablar con los capitanes y luego mandar a ambos equipos 15 minutos a los vestidores.
En el peor de los casos, la FIFA sancionaría a la Selección Mexicana y hasta tres puntos le podría quitar, lo que comprometería al Tricolor para avanzar a la siguiente ronda y si es el caso hasta para cerrar en casa. En el partido amistoso que se llevó a cabo en Puebla entre México y Ghana, la FIFA sancionó a México con un sector de la grada sin público.

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