Doña Pancha es un festival que en el nombre lleva la penitencia. Dicen las malas lenguas que tiene a bien honrar el bar de mala muerte en el que nació. Pero fuentes cercanas a El Cultural han revelado que dicha piquera jamás existió. Su nombre real era Bar Turístico Chihuahua, ubicado en Tecate, Baja California.
También contamos con documentos en nuestro poder que constatan que el Yeti, la mascota oficial del festival, era en realidad una mesera del mismo bar. La auténtica Doña Pancha. Un ser monstruoso que destapaba las caguamas con los dientes. En la que Dr. Lakra se inspiró, bajo los efectos del LSD, para crear el cartel del festival.
En este país de asesinos y asesinados todo está muerto. Las instituciones, el peso, Paco Stanley y los torneos largos. Pero el underground sigue vivo. Y con el súper poder chingativo de trasplantarse. Desde Tecate Doña Pancha ha transmigrado a Tijuana, San Diego y pueblos aledaños. Hasta caer en un charco que al principio fue tomado por agua puerca de cualquiera de estas ciudades bache que surcan la nación. Pero que en realidad se trataba de salsa de torta ahogada. Fue así como en las últimas ediciones, el festival se asentó en Guadalajara.
Ese animal mitológico que es la mesera de cantina (Doña Pancha) cuenta con la habilidad de camuflajearse. Se presume que después de este evento la siguiente misión del Yeti es suplantar al Osito Bimbo en los Juegos Florales de Tenacanatzingo. Uno de los rasgos más distintivos de Doña Pancha es su gusto musical ecléctico. Dicen que de sus más horribles pesadillas nacieron el pasito duranguense y el movimiento alterado.
Esas son puras mentiras, chismarajos de la competencia pa desprestigiar. Sus enemigos aseguran que los organizadores del evento mantienen al Yeti encadenado y sedado. Y que un día se va a soltar y se los va a tragar a todos. Como ocurrió con los miembros fundadores, hoy todos desaparecidos, con excepción de Cristian Franco, de quien se dice que es un zombie. Será un zombie del desamor, por tanto descalabro sentimental que ha sufrido en los últimos tiempos.
[caption id="attachment_652425" align="alignleft" width="188"] Uno de los rasgos más distintivos de Doña Pancha es su gusto musical ecléctico.[/caption]
Lo que se va a soltar (y durísimo) es la presencia de Michar Rother en tapitalandia. Para todos aquellos que hayan estado los últimos treinta años pegados a la televisión esperando el momento en que cayera fulminado Chabelo y no sepan quién es el chambelán de Doña Pancha emisión 2017, se trata del líder de Neu! Pero como sabemos, los lectores de este espacio siempre hacen la tarea, y en su acordeón tienen el wikipediazo que afirma que Rother formó Neu! después de desertar de Kraftwerk. Y aunque la mayoría de lo que nutre a Wikipedia son las fake news, esta información es veraz. Pero más veraz será presenciar en el escenario a uno de los padres del rock alemán experimental. Ai te vamos chiquito.
El colectivo Doña Pancha que se hace pasar por asociación cultural, pero que está más cercano al taller de repujado de bodegones y naturalezas muertas, que conduce este barco ebrio con el que jamás soñó Mallarmé, está formado por: El zombie de Saguayo Cristian Franco, El Pachoncito Javier Audirac, El novio del Yeti Paco Domínguez y el hobbit Edgar Cobián. De la mente enmezcalada de estos sujetos ha salido el line up de la emisión 2017, que apunta para convertirse en la más controversial de su historia. Que les hagan el antidoping a todos.
Además de Rother participan en esta puesta Los cardencheros de Sapioriz. Los últimos exponentes del canto cardenche. Música vocal de las regiones coahuilenses. Manifestaciones como éstas las encontrarán en el Pepsi Center.
Harto de que Occisa venda los boletos a precio de diente de oro, doña Pancha es un proyecto autogestionado en el que Ticket Master no se va a llevar ni una rebanada de pastel. Todo lo recaudado será donado al grupo de científicos que desde ya trabaja en la clonación del Yeti en miras al décimo aniversario de su nacimiento.
Mañana arranca Doña Pancha. La cita es en LARVA (Laboratorio de Arte Variedades), Ocampo 120, Centro, en Guadalajara en punto de las dos de la tarde. No se pierdan el acontecimiento under del año.
¿Tiene yetis en su casa? Tráigalos, organizaremos interescuadras de competencias de mordida de yeti, la caca más grande de yeti, etcétera. Nunca nuestros domingos serán tan productivos.
Habrá mucho sudor de yeti para agasajar a los invitados. Vengan, no se van a arrepentir. Dicen que pone más que la glándula pineal.